Cristina y el PJ Federal se enfrentaron por Magnetto

Los disidentes cenaron con el CEO de Clarín. CFK lo consideró una “subordinación a las corporaciones”
Criticó la reunión de Magnetto (a la derecha, ayer, al salir de su casa en la avenida Alvear) con los disidentes.

La presidenta Cristina Fernández aprovechó ayer un acto oficial para “crucificar” al Peronismo Federal que, el miércoles, mantuvo un encuentro reservado con el CEO de Clarín, Héctor Magnetto. “Si uno lee los diarios es lamentable, porque es la subordinación de la política a las corporaciones. Me da miedo”, expresó, en referencia a la cena con Magnetto de la que participaron Felipe Solá, Eduardo Duhalde, Carlos Reutemann, Francisco de Narváez y Mauricio Macri.

CFK también también consideró como una subordinación a las corporaciones la asistencia de los miembros del PJ Federal a la apertura de la feria de la Sociedad Rural.

“Cada vez que sucedió esto –dijo en alusión a la subordinación–, a los trabajadores, a la clase media, a los productores y a los empresarios, es decir, a los argentinos, siempre nos ha ido muy mal.”

Para el Gobierno, Magnetto se blanqueó en ese cónclave como el virtual jefe de la oposición. Aunque reinó el hermetismo, diversas fuentes coincidieron en que en aquella cena se resolvió que todos los disidentes fueran a una interna para consolidar el espacio. También se habló de incluirlo a Macri, hasta ahora resistido, en esa contienda

(ver página 6).

Desde el arco opositor admitieron contactos entre los federales y Macri. También salieron a responderle a la Presidenta en duros términos. “Nosotros sentimos el mismo miedo cuando ella se reunió con el CEO de la Barrick Gold mientras nosotros tratábamos la Ley de Glaciares”, tiró desde la vereda de enfrente el diputado Felipe Solá. El ex gobernador bonaerense admitió que se reunió con Magnetto, pero advirtió que de ninguna manera recibió o recibirá instrucciones del jefe del Grupo Clarín. “Magnetto quería escuchar los planes del Peronismo Federal”, dijo Solá. “Nadie dijo nada cuando me junté con (el empresario de medios K) Sergio Szpolski”, agregó el legislador.

“Resulta que ahora tengo que explicar por qué voy a cenar con Magnetto. No voy a pisar el palito de la inquisición que divide entre buenos y malos. Es ofensivo que piensen que recibo instrucciones porque insultan mi inteligencia. A mí no me mandonea

nadie”, sostuvo.

El diputado reveló que Magnetto se reunió antes con el radical Ricardo Alfonsín.

A las críticas de Solá se le sumó Macri. El jefe de Gobierno remarcó que durante el encuentro “no hubo ningún acuerdo, ni discusión de candidaturas. La coincidencia a la que se llegó fue que el ciclo kirchnerista se acaba el año que viene”.

“Charlamos sobre el escenario político y coincidimos en que sería bueno sumar esfuerzos, pero nada cambió, sólo fue diálogo. Sigo pensando en gobernar la Ciudad y llevar la propuesta del PRO a todo el país, con lo que nos está yendo mejor que nunca”, afirmó.

Desde el Gobierno otro que habló fue el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. En su blog, el ministro hizo un artículo titulado “Magnetto conducción”, en el que cuestionó el silencio de Clarín respecto a ese encuentro.

“Lo que aquí se elige no publicar son las operaciones que el mundo empresarial y mediático para encontrar y fortalecer a un candidato opositor”, explicó Aníbal F.

Pero no sólo ese encuentro alteró los ánimos del Gobierno. El mismo día que Magnetto reunió a los dirigentes del PJ disidente y a Macri, el líder del Grupo almorzó con empresarios de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) y la Unión Industrial Argentina (UIA), donde se cuestionó la falta de seguridad jurídica en el país. El canciller, Héctor Timerman, uno de los voceros del conflicto entre Clarín y el Gobierno, calificó la foto de ese mitín de empresarios como “un mensaje mafioso”.

La Presidenta, en tanto, opinó que la oposición lo único que persigue es “desbaratar los recursos del Estado proponiendo cosas inviables”, cosa que, dijo, nunca hizo ella mientras era senadora.

Desde ese espacio, “por un lado quieren aumentar todos los egresos, y por el otro lado bajar todos los ingresos del Estado, lo cual revela una intención manifiesta, casi de volver al default”, precisó.

CFK advirtió que mientras sea la presidenta “Argentina no va a tener ningún default” y aclaró que los autores del default “fueron otros

gobiernos”.

Adelantó en ese sentido, sin hacer una mención específica, que vetará el 82% móvil que promueve la oposición. Dijo también que nunca vio a una oposición “tan virulenta”.

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