El gobierno tiene decidido ocupar los cargos con técnicos
Gestión, gestión y gestión es la palabra que repiten en la Casa Rosada y en cada uno de los ministerios cuando buscan definir el período que se abre hoy desde la nacionalización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales hasta las elecciones legislativas del año que viene. La presidenta Cristina Fernández inicia así un nuevo ciclo en el que buscará institucionalizar los cambios hechos para dejar una base de conquistas económicas, políticas, sociales y de libertades individuales al dejar la primera magistratura.
En ese sentido, al reivindicar la nacionalización de la petrolera, ayer Cristina manifestó: “Esta decisión también va a exigir por parte de todos los argentinos, y específicamente por aquellos que tenemos responsabilidades institucionales, sean oficialistas u opositores, el desafío también de una YPF moderna, competitiva, alineada con los intereses del país. Porque no es cierto que no se puedan alinear los intereses de una empresa privada con los de un país; al contrario, cuando se desalinean los intereses de las empresas de los intereses del país, cuando se hace mayor hincapié únicamente en la renta financiera es cuando se caen los países y es cuando se cae el mundo, que es lo que pasó en el año 2008 y lo que nos pasó a los argentinos en el año 2001”.
La de la gestión es una carrera contra el tiempo que los funcionarios de mayor confianza de la Presidenta ya iniciaron, muy parecida a la que se vivió a partir del 25 de mayo de 2003 y que se denominó “Estilo K”. La diferencia es que el país salió del “infierno” y el Estado retomó muchos de los hilos de la política económica de la Argentina, con una ANSES potenciada con la recuperación de los fondos jubilatorios, el desendeudamiento internacional y la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central. Las nuevas áreas de gestión, antes dejadas en manos de las corporaciones privadas, precisan de nuevos técnicos que se hagan cargo.
Desde entonces hasta ahora, sobre todo en los últimos meses, ingresó en la gestión pública una amplia camada de jóvenes que en silencio, día a día, se ocupa de llevar a la práctica las políticas de Cristina. La Presidenta busca que sumen experiencia, ralearlos en la gestión, para que sean ellos los que mantengan altas las banderas del kirchnerismo, más allá del 2015.
Por eso, y como es habitual en el Frente para la Victoria, no habrá definiciones electoralistas hasta que finalice el año político. Ya suficiente habrá con las elecciones de la CGT del próximo 12 de julio, donde el actual secretario general, Hugo Moyano, buscará continuar un período más frente a las intenciones del metalúrgico Antonio Caló.
Ninguno de los analistas sindicales consultados se esperanza por estas horas con que la disputa se resuelva ese día y “el que pierda acompañe”. Así se viene una reestructuración completa del mapa político de los gremios con la Casa Rosada, donde no es descartable que se ponga en debate el modelo sindical ni el sistema argentino de salud, dos verdaderos temas tabú en Azopardo 802.
“Desde los 90 que soñábamos con este día”
Los miles de manifestantes que llegaron ayer a la Plaza del Congresos para celebrar la nacionalización de YPF no debieron esperar hasta la madrugada para demostrar su alegría, como ocurrió en el debate de la ley de medios. La votación, por amplio margen, llegó pasadas las 21 y encontró en la misma plaza a los militantes de La Cámpora, Movimiento Evita, Kolina, Corriente Peronista Descamisados, Tupac Amaru, la Juventud Sindical, Sadop, Foetra y la Federación Argentina de Municipios.
“Éste es un día de consenso y mirando hacia adelante con todo el futuro que queda y que se está por construir”, manifestó el secretario general de La Cámpora, Andrés “El Cuervo” Larroque. Y Fernando “Chino” Navarro, del Movimiento Evita, puntualizó: “Quienes militamos en los ’90 y vimos cómo se destruía el Estado y el aparato productivo soñábamos con este día, pero no sabíamos si alguna vez iba a llegar”.
Los muchachos de Facundo Moyano llegaron pasadas las 17 con un par de jóvenes disfrazados como surtidores de YPF a la cabeza de la columna, que avanzó por Rivadavia y se ubicó por Yrigoyen. También fue nutrida la militancia de la Tupac Amaru, que con su orden tan particular se embanderó frente al Congreso. “YPF, CFK, son nuestras, son argentinas”, decían algunas de las banderas y las remeras que se vendían en el lugar. Florencia Kirchner, como una más, recibió el afecto de decenas de jóvenes, trabajadores y ancianos que se le acercaron a saludarla.
Los dirigentes de las organizaciones políticas, sociales y sindicales que festejaron afuera, celebraron la ley adentro del Congreso, desde las tribunas del recinto.
Hitos de la política petrolera
1922
Siguiendo los pasos de Hipólito Yrigoyen, le tocó a Marcelo Torcuato de Alvear la tarea de transformar la primigenia Dirección de Yacimientos Petrolíferos Fiscales en una nueva compañía estatal con presencia integral en toda la cadena del negocio petrolero. El mandatario nombró a Enrique Mosconi al frente de la empresa. La creación de YPF y el lanzamiento de la construcción de la refinería de La Plata (1922) se anticipó a la resonante nacionalización de las compañías norteamericanas que el general Lázaro Cárdenas decretó en 1938 en México, en una etapa previa (1938) al estallido de la Segunda Guerra Mundial.
1958
Contrariando lo escrito en su libro sobre política y petróleo, el presidente Arturo Frondizi, en 1958, resolvió lanzar una “batalla del petróleo” basada en la firma de contratos de producción y exploración con empresas privadas argentinas y del exterior, como Amoco, Astra, Shell y la Banca Loeb que facilitaron en cuatro años triplicar la producción de hidrocarburos, líquidos y gaseosos. Además comenzó un activo proceso de expansión de la ex Gas del Estado y el tendido de nuevos gasoductos que ayudaron a la sustitución de crudo.
1963
Confirmando los postulados de su prédica política de 1963, Arturo Illia elevó al Congreso la consideración de la anulación de los contratos petroleros que fueran considerados leoninos o insanables.
Sin embargo, algunos de esos acuerdos, como el suscrito con la ex Amoco, se revirtieron en contratos de perforación al servicio de la estatal YPF.
1999
El 1º de julio de 1999 la administración de Carlos Menem rompió con la ortodoxia que en materia energética había preconizado por décadas el justicialismo y resolvió profundizar el proceso de apertura y desregulación del sector petrolero lanzado en 1991. En esa dirección, aceptó que la española Repsol concretase a un costo de u$s15.046 millones la compra, a través de una OPA (oferta pública de acciones), la adquisición del 99,22% del capital social de YPF integrado por 353 millones de títulos que estaban en propiedad de las provincias productoras, los inversores bursátiles privados y el Estado nacional.
2008
El presidente Néstor Kirchner transfirió en febrero de 2008 un 10% del capital social de YPF al Grupo Petersen Energía con la idea de avanzar hacia la “reargentinización” de los negocios de esa petrolera, tal como antes se había inducido con la eléctrica Edenor y con Transener. Luego el grupo argentino optó por comprar otro 14,99% del capital de YPF.
2012
Ante el grave desabastecimiento energético registrado en 2011, cuyo crecimiento del PBI de 8,9% obligó a importar GNL, gas natural y combustibles por u$s9.000 millones, la jefa del Estado resolvió renacionalizar el 51% de YPF siguiendo el esquema mixto de una Petrobras liderada por el Estado. La meta política del autoabastecimiento busca torcer doce años de caída imparable de la producción petrolera que Repsol nunca logró torcer por culpa de su baja inversión.








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