No se cansó de las fotos y las bromas con los operarios de Vesuvio. Podría volver en octubre.
Pasadas las 18, en medio de un fuerte operativo de seguridad, la Presidenta llegó a Vesuvio para inaugurar una nueva planta de producción. Distendida, se manejó como pez en el agua y no dudó en acomodarse para los celulares que los empleados no paraban de apretar para inmortalizar la imagen y no se cansó de dar besos y abrazos. “Contame cómo funciona esta máquina”, le dijo a uno; mientras se declaraba feliz porque en la Argentina se hagan las exclusivas remeras Lacoste.
Antes de subir al escenario, en un terreno contiguo a Vesuvio, para inaugurar por videoconferencia una planta de alimentos y el puente de Alto de Sierra, entregar tres llaves de un barrio y anunciar la ampliación de un criadero porcino, Cristina entró a una pequeña carpa y se hidrató para contrarrestar el calor. Afuera, Gioja empezó a gestar la posibilidad de que vuelva en 2012. Le anticipó al secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, que la iba a invitar al Congreso Mundial de Niñez que se hace en octubre.
Frente a los miles de militantes que llegaron para el acto, Gioja y Cristina destacaron las bondades de la administración del otro. Pero fue más intenso de lo que acostumbran cada vez que comparten escenario.
“La lealtad no es una simple palabra sino que se trata de un compromiso que tiene razón e historia y debo decir que desde que usted llegó, siempre avaló nuestra propuesta”, dijo a su turno el Gobernador entre otras frases dedicadas a la Presidenta. De ella no hubo anuncios, pero en dirección a Gioja advirtió que “sin tu trabajo hubiese sido imposible hacer lo que se ha hecho”, aseguró que “ha administrado bien los recursos” y remarcó que San Juan “es el ejemplo de lo que significa aprovechar la oportunidad histórica de un proyecto nacional y popular que ha puesto en la industria, en la generación de trabajo, en la educación sus mayores esfuerzos”.
La posibilidad de una reforma constitucional para habilitar la re-re presidencial apareció en dos oportunidades. Cuando Gioja le pidió elípticamente que avance con el proyecto y cuando los jóvenes la alentaron a buscar otro periodo . Cristina prefirió no hacer mención al tema. Este diario le preguntó si lo está pensando y respondió: “Yo siempre pienso”.
Al partir hacia el aeropuerto, Gioja tiró la invitación para octubre. La jefa de Estado quedó en responderle si vendrá o si tomará contacto por videoconferencia.



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