Arrasó con más del 53% de los votos y pidió el aval de todos los argentinos
Y había motivos suficientes para festejar. El aluvión de votos consolidó la victoria más holgada de la democracia moderna. Con el 53,3%, Cristina Fernández de Kirchner superó el 51,75% obtenido por Raúl Alfonsín en la vuelta de la democracia. Al mismo tiempo, también por primera vez desde la vuelta de la democracia una administración logró un tercer mandato consecutivo, algo que sólo el radicalismo había conseguido en 1928 en condiciones de plenitud del sistema. Histórica también fue la diferencia con el segundo competidor. De este modo, el kirchnerismo mostró una evolución que va del humilde 22% con que asumió Néstor Kirchner en el 2003, al 45% para la elección de Cristina en el 2007, y al récord de ayer.
Con ese capital político, la presidenta electa tuvo un mensaje conciliador con todos los argentinos y expresó un homenaje especial y sentido a Néstor Kirchner. “Hoy es un día raro para mí”, se sinceró entre lágrimas. “Tenía que decir estas cosas, porque él se las merecía”, agregó.
Hacia el futuro, Cristina apeló al “patriotismo del pueblo todo” para emprender la próxima gestión, que estará llena de nuevos desafíos. En ese marco, no dudo en pedir apoyo a las otras fuerzas para corregir las cosas que sean necesarias.
Los números, está dicho, fueron contundentes. Como en las primarias, el oficialismo se impuso en todos los distritos del país a excepción de San Luis, donde s ganó Alberto Rodríguez Saá. Cristina Fernández, la primera presidenta electa en la Argentina, sumó un nuevo dato a ese récord, al convertirse en la primera presidenta reelecta de América latina.
Buenos Aires. En la provincia de Buenos Aires, tanto Cristina como Daniel Scioli rondaban los 57 puntos, claramente por encima de la media nacional, solventando con firmeza los números de todo el país.
Con estos guarismos, Scioli, reelecto como gobernador de la provincia de Buenos Aires, salió claramente fortalecido ya que no sintió ni remotamente el efecto Sabbatella, ante la pobre cosecha del referente de Nuevo Encuentro. El pico de apoyo se dio en Santiago del Estero, con más del 80% de las voluntades.
El kirchnerismo superó casi todos los retos que se había autoimpuesto cuando la reelección presidencial ya aparecía consumada. En primer lugar, la gobernación de Mendoza, donde Francisco Pérez retuvo la provincia para el kirchnerismo ante la amenaza del radical Roberto Iglesias.
De igual modo, en Misiones Juan Manuel Irrazábal se alzaba con el cargo de senador por minoría, asegurando tres legisladores K en la provincia, igual que en La Rioja, donde sorpresivamente la lista del ex presidente Carlos Menem obtenía la victoria. La Cámara alta, de este modo tendrá el control absoluto del oficialismo, situación que se repetirá en Diputados con la ayuda de las fuerzas aliadas.
Paradójicamente, la única “pequeña victoria” extra que se le negó al oficialismo estuvo en el conurbano, con el triunfo del neoduhaldista Jesús Cariglino en Malvinas Argentinas.
Mapa Opositor. En el mapa opositor, los resultados de ayer abren paso a múltiples reacomodamientos con ganadores y perdedores definidos. Como se esperaba, el socialista Hermes Binner tomó la delantera opositora tras la ascendente performance que había demostrado en las primarias del 14 de agosto, con lo que de ahora en más asumirá el desafío de encabezar el espacio opositor. Sin embargo, su bloque continuará por detrás del de la Unión Cívica Radical en la Cámara de Diputados.
El radicalismo, tras un pronóstico de desastre, mantuvo el caudal de votos de las primarias, con lo que Ricardo Alfonsín parece en condiciones de volver a inflar el pecho de cara a la intrincada renovación de autoridades partidarias, que se concretará en los próximos meses.
Aunque resignando un par de puntos, el puntano Alberto Rodríguez Saá también cubrió las expectativas en relación al desempeño que había protagonizado el pasado 14 de agosto.
El panorama opositor presenta así dos claros perdedores: Eduardo Duhalde y Elisa Carrió. El ex presidente interino dilapidó la mayor parte de los votos obtenidos dos meses atrás, cuando capitalizó mucho “voto útil”. Una vez que quedó claro que el lomense no tenía chances de llegar a segunda vuelta, muchos de los votos que le habían “prestado” se esfumaron. Para él tanto como para Carrió los números de ayer aparecen como terminales.
Dentro de este mapa, ocupará un lugar importante el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, que tras correrse de la pelea por la presidencia logró impulsar un masivo corte de boletas para diputados en la Ciudad, a la vez que todo hacía indicar que sumaría al partido de Vicente López al dominio amarillo.
53.4 % fue el porcentaje más alto desde la vuelta de la democracia el que obtuvo la Presidenta Cristina Fernández para ser reelecta, en la séptima oportunidad que se elige jefe de Estado desde 1983. El segundo puesto fue justamente en el inicio de la democracia moderna para Raúl Alfonsín, quien obtuvo un 51,7% de votos, seguido por Carlos Menem, quien en 1995 fue reelecto, arañando el 50%. Siguen: Fernando de La Rúa, 48% en 1999, Menem, 47% en 1989, Cristina, 45% en 2007 y Néstor Kirchner, 22% en el 2003.














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