Cristina: Está allí, caminando entre ustedes

Cristina: Está allí, caminando entre ustedes
La Presidenta reafirmó “el modelo” creado por Néstor en 2003 y tuvo un fuerte apoyo político. Se destacó el regreso de De la Sota a un acto K.
“No estábamos equivocados en el camino que tomamos, me siento menos triste porque él (por Kirchner) debe andar allí, caminando entre ustedes”. Al final, la Presidenta Cristina Fernández cedió a la emoción, a la que le había escapado durante los 14 minutos anteriores de su discurso, en los que recordó las cifras récord del patentamiento de autos en octubre, dijo que desde 2003 “se instaló un nuevo modelo de país” y reivindicó que “fue posible desde la política subordinar a la economía”. “Se siente, se siente, Néstor está presente”, le devolvió un público heterogéneo, conformado por unos 3.500 a 4.000 trabajadores de Renault e invitados políticos, sindicales y de distintas organizaciones sociales en el interior de la planta y un número que osciló entre 5.000 y 10.000 militantes de distintas agrupaciones afuera, según quien los cuente.

Cristina encabezó ayer en Córdoba su primer acto público tras la muerte de su marido. Fue en la presentación del “Fluence”, un nuevo modelo de auto que se construirá en la planta de Renault de Santa Isabel, que comenzará a trabajar al máximo de su capacidad, según anunció el presidente de la empresa, Dominique Maciet.

Tan importante como lo que pasó arriba del escenario fue lo que se vio abajo: dirigentes kirchneristas convivieron, como no lo hacían desde hacía mucho, mucho, tiempo, con peronistas cordobeses. Estuvo, incluso, el ex gobernador José Manuel de la Sota, quien llegó en un avión junto con el ministro de Economía Amado Boudou, luego de ser invitado por los secretarios Carlos Zanini y Oscar Parrilli (ver página 3). La presencia de De la Sota fue el gran dato político que dejó la ocasión: una señal que muchos interpretan como la imagen de un acuerdo hacia 2011, aunque ministros y legisladores le bajaban un poco el precio a esta lectura: “Se trató de una demostración de apoyo institucional”. El propio De la Sota, en un breve diálogo con Día a Día, apenas dijo: “Vine porque la Presidenta me invitó”, y consideró “muy emotivas” sus palabras.

Cuando le tocó la palabra, el gobernador Juan Schiaretti agradeció que Cristina no haya suspendido su visita. “Querida Presidenta, en su hora de mayor dolor, le queremos dar nuestro cariño y nuestra solidaridad”, se permitió el gober, para luego rendirle homenaje a Néstor por “las políticas macroeconómicas” que permitieron la reindustrialización del país.

“Además de políticas macroeconómicas, en 2003 se instaló un proyecto de país diferente. Lo hizo un hombre que creía profundamente en su pueblo, en los argentinos, que creía que era posible tener un desarrollo propio de razonable autonomía en un mundo globalizado”, le corrigió Cristina, sin nombrar ni a Schiaretti ni a Kirchner, desde el púlpito.

El homenaje a su marido, esta vez, fue menos íntimo y más político. No hubo tantas lágrimas ni quiebres de voz, como en el mensaje televisivo, en cadena nacional, del lunes. Pero sí se dieron muchas referencias a la gestión de Néstor y a sus logros. “Debemos hacernos cargo porque hay que entender que era posible desde la política subordinar a la economía. Es mentira que no se puede. Hay que decidir a qué intereses queremos representar. En 2003 decidimos que íbamos a representar los intereses de la gran mayoría de los argentinos, que quería equidad, memoria, igualdad y justicia y una sociedad profundamente democrática”, enfatizó Cristina.

En su mensaje, la Presidenta alabó la continuidad del “modelo industrial con mercado interno y sesgo exportador” que permitió “que los argentinos hayamos recuperado la confianza en nosotros mismos”. “Todos tienen que saber que para que esto sea social, política e institucionalmente sustentable tenemos que tener un fuerte mercado interno con trabajadores con buenos salarios, con trabajadores que también participen de la generación de la riqueza”, señaló en un tramo de discurso que tuvo aplausos generalizados de la tribuna política, los empleados de Renault y un silencio con manos enlazadas de Maciet. No parecían inocentes estas palabras en medio de una discusión, momentáneamente suspendida por la CGT y la UIA, en torno a la participación de los trabajadores en las ganancias.

Entre los asistentes, además de Schiaretti y Maciet, estaban el intendente Daniel Giacomino y los ministros de Economía, Amado Boudou; Trabajo, Carlos Tomada; Industria, Débora Giorgi y de Educación, Alberto Sileoni. Entre las primeras filas se lo vio al ex secretario de Transporte Ricardo Jaime, con nuevo look de bigote sin barba.

La jefa de Estado resaltó que se alcanzó un nuevo récord de patentamientos en octubre: 51.599 vehículos. “Un 28 por ciento más que en octubre del año pasado y llevamos un acumulado de 567 mil autos hasta el 31 de octubre”, dijo y vaticinó que se cerrará el año con 630 mil autos patentados.

El acto sirvió también para entregar notebooks a alumnos de escuelas públicas y poner 4,5 millones de pesos a disposición de la Municipalidad para erradicar 50 basurales en la ciudad. Sobre el final, Cristina se dio “un baño de pueblo”, como hacía Néstor, abrazando operarios y operarias y militantes, antes de partir.

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