Cristina aspira a irse en 2015 con pleno empleo en el país

Por: Juan Cerruti.

El objetivo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en lo que se refiere al mercado de trabajo es terminar su segundo mandato con la Argentina en pleno empleo. Así se lo confesó a sus íntimos en repetidas oportunidades.

La mandataria considera que éste sería uno de los mayores logros por lo que será recordada la gestión K, luego que Néstor Kirchner asumiera la presidencia en 2003 con un desempleo superior al 20%.

Actualmente los desocupados representan el 7,2% de la población económica activa. En el Gobierno razonan que si logran hacer descender este guarismo en 0,5 puntos porcentuales por año será posible arribar a 2015 con 5% de desempleo, nivel que se considera internacionalmente como un estándar de pleno empleo. Porque la desocupación restante es lo que se denominada el “desempleo friccional”, compuesto por aquellos trabajadores que están cambiando de un empleo al otro al momento realizar el relevamiento.

Pero la tarea que Cristina le encomendó al ministro de Trabajo Carlos Tomada –su principal espada en materia laboral y uno de los funcionarios que acompaña a los Kirchner desde el desembarco en la Rosada allá por 2003– no es sencilla. A diferencia de los primeros años del modelo K la reducción del desempleo y la creación de puestos de trabajo ahora es menos sensible al crecimiento del nivel de actividad.

La elasticidad empleo-producto –que registra en cuantos puntos porcentuales crece el empleo por cada punto porcentual de aumento del PBI– entre los años 2004 y 2007 tuvo un promedio de 0,32; con picos de hasta 0,70. Esto significa que en el cuatrienio 2004-2007 por cada punto porcentual de incremento del PBI el empleo se incrementó en 0,32 puntos porcentuales. Sin embargo, ya en 2008 esta relación cambió significativamente. Exceptuando el 2009 –cuando el impacto de la crisis mundial generó anomalías marcadas en el PBI de argentina– en el trienio 2008-2011 la elasticidad empleo-producto se redujo a sólo 0,07. Por cada punto que crece la economía el empleo se incrementa en apenas 0,07.

La desaceleración en la creación de empleo es habitual a medida que la economía se acerca al pleno empleo. Incorporar trabajadores al mercado laboral ya no es tan sencillo como antes, porque para algunos puestos comienzan a escasear los postulantes. En este contexto, en lo sucesivo el Gobierno deberá trabajar fuerte en la informalidad laboral. Ya no se trata de que más gente tenga trabajo, sino que más gente tenga trabajo en blanco. Mejor trabajo. La “fuente” de mejora en el mercado laboral pasará por un factor más cualitativo que cuantitativo.

En el Gobierno aspiran a llegar a 2015 con una reducción de 10 puntos porcentuales en la informalidad laboral, desde el 34,3% en que se ubica hoy. ¿Dónde están esos “bolsones” de informalidad hoy en la Argentina? Precisamente en varios de los sectores en los que el Gobierno envió y el Congreso aprobó leyes antes de terminar el 2011: amas de casa (régimen de empleo doméstico) y empleados rurales (estatuto del Peón Rural). También en varias otra ramas de la actividad, como los textiles.

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