Por Fernando LabordaCristina Fernández de Kirchner asumirá su segundo mandato con un desequilibrio en las cuentas fiscales y con un déficit energético que contrasta con el superávit que tenía la Argentina cuando llegó a la Casa Rosada, cuatro años atrás.
Si no se incluyeran esas transferencias del BCRA y de la Anses al Tesoro, el Estado tendría en 2011 un déficit primario que ascendería a unos 23.000 millones de pesos.
El panorama es más complicado si se adiciona el pago de intereses de la deuda pública. En este caso, el superávit fiscal desaparece y surge un déficit de aproximadamente 50.000 millones de pesos (2,65% del PBI), según la estimación del economista y ex presidente del Banco Central Rodolfo Rossi.
Un trabajo del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) da cuenta de que, según datos de la Secretaría de Hacienda, el sector público nacional pasó de un superávit fiscal primario equivalente al 1,7% del PBI entre los años 2004 y 2008, a un déficit promedio del 0,3 por ciento del PBI entre 2009 y 2011.
Destaca el informe que la situación sigue siendo deficitaria aun cuando se tome en consideración que entre la Anses y el BCRA financian al sector público con el 8 por ciento de los ingresos públicos o el 2,4% del PBI.
Uno de los factores que explican el desequilibrio de las cuentas es el creciente déficit en materia energética. Este año, la Argentina tendrá un rojo de aproximadamente 4000 millones de dólares en el rubro combustible y energía, de acuerdo con una proyección de las exportaciones e importaciones en los primeros diez meses de 2011.
Según esa proyección, el país exportará combustibles y energía por unos 6000 millones de dólares e importará por 9800 millones. Con respecto al año pasado, las exportaciones medidas en cantidades brutas experimentarían una disminución del 26 por ciento, en tanto que las importaciones crecerían en un 55 por ciento.
La situación en materia energética dista mucho de la de 2006, cuando la Argentina ostentaba un superávit comercial de combustibles y energía cercano a los 6000 millones de dólares, que representaba casi la mitad del saldo positivo de la balanza comercial total..

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