Cristiani es una de las mujeres de la política Rafaelina, con un fervor peronista notorio y que cultivó en su juventud. Desde su banca en la legislatura provincial, recorrió aspectos personales que permiten conocer más su mirada.
De esa manera se insertó en el mundo laboral, fue cuando estaba a punto de recibirse, dando unos reemplazos en la Escuela Media Mariano Moreno N° 380, de Colonia Aldao. Después llegó el turno de IDESA en Ataliva, donde reconoce que hizo sus primeras armas en la docencia, "marcó mi vida esa escuela". Es por eso que hoy en el festejo de las bodas de oro de la institución, estará presente para reencontrarse con amigos, colegas y alumnos.
Llegó el momento de un gran desafío, la oferta laboral era de 18 horas en su escuela de Comercio. "Estaba aterrada, pero como soy una persona que raramente rehuye a los desafíos, tomé las horas porque era una escuela muy querida por mí porque fui alumna, pero fue muy difícil porque yo era muy joven para cuartos y quintos años. Me costaba mucho y un día decidí dejar las horas". Según dice, no fue la única vez que una decisión tan tajante terminó siendo acertada.
Fue empleada municipal de planta desde 1983, desempeñándose en el Museo Histórico Municipal, de donde en 1990 y viendo ciertas cosas que no le gustaban y no le hacían bien, decidió renunciar a pesar de necesitar el trabajo. "Cuando me voy a mi casa el último día, venía por la calle Uruguay; y me encuentro con el Ing. Gerardo Severín que era el director de IDESA y me propuso retomar las clases en Ataliva. Así que me quedé sin trabajo un día. Por eso yo valoro tanto mi paso por esa escuela".
"Siempre tengo una mirada esperanzada sobre la vida, siempre deposito mi fe en Dios pensando que todo se va a solucionar y si él no quiere, no me va a pasar nada. Ese pensamiento no digo positivo, sino esperanzado, ha funcionado en mí y me ha dado muchas cosas buenas", comentó a LA OPINION.
LA POLITICA
Al ingresar al Instituto del Profesorado Joaquín V. González en 1982, participaba de un grupo que comenzó a plantearse la necesidad de formar un centro de estudiantes. "Faltaba poco para el regreso de la democracia y en los institutos y las universidades había mucha efervescencia, mucha avidez por la participación; y acá formamos un grupo interesante en el que hablábamos de historia y política". De esos debates surgió en 1983 el centro que entre otros integraban Silvia Muda, César Ricciardino, "el Chino" Benítez, quien fuera su marido, Gerardo Piedrabuena, en fin, esa fue su primera participación política.
"Vengo de una familia peronista, era peronista por adhesión, por herencia familiar, pero a medida que fui avanzando en la carrera, leyendo algunas cosas, compartiendo con amigos algunas charlas, ahí me hice peronista por adhesión absoluta. Vine a ratificar años después lo que había heredado".
A mediados de los ï80, Cristiani se empieza a involucrar en la política partidaria, coincidiendo con lo que describe como "épocas difíciles para el peronismo en la ciudad, ser peronista era bastante complicado, había una mirada de desprestigio. Pero teníamos mucha voluntad de militancia, hacíamos un ejercicio muy rico de debate y ahí consolidé mi condición de peronista, que no la voy a cambiar nunca".
En la primera intendencia de Omar Perotti, ya en 1993 se acercó a su grupo de trabajo, en un grupo de mujeres entre las que se encontraba Catalina Senna, Marcela Bassano, Susana Henzenn, entre otras que una vez por semana debatían sobre la gestión y las necesidades de la ciudad.
"Yo le doy mucho valor a que Omar tuvo la posibilidad, la mirada inteligente de tomar un espacio que había en el peronismo en ese momento y hacer que la ciudad empezara a ver que un peronista la podía gobernar y bien. No sé si hoy los peronistas valoramos eso porque fue una bisagra en la historia de la ciudad".
Siguiendo ligada a la figura política de su referencia, al ganar Perotti las elecciones por la senaduría departamental en el año 2000, Rosario conforma su equipo de trabajo, completado por Marta Engler, Daniel Manera y Alcides Calvo. Es en esa etapa en la que reconoce haber aprendido mucho, hay una prédica de Perotti que se traduce en sus actos que genera un contagio por la entrega desde la función pública y que el lo expresa en una atención en todo. Ella lo reconoce como un político distinto que en definitiva es lo que "le permitió haber llevado a la ciudad a donde la llevó".
Los cuatro años de la gestión tuvieron un punto de inflexión cuando Perotti acepta una beca del BID para capacitarse en Estados Unidos, Calvo pasa a reemplazarlo y la tarea conjunta y a distancia fortaleció más las convicciones.
SECRETARIA
Para la Intendencia de 2004, se suma como subsecretaria de Acción Social, que después de un año su espacio tomó la calidad de Secretaría de Desarrollo Humano. "También esa fue una buena experiencia, fue un desafío tan grande, pero también tan maravilloso" recuerda sobre una tarea que al principio de su desempeño como diputada lo extrañaba.
Entre varias anécdotas enfatiza que "hubo un eje de trabajo muy fuerte en la Secretaría que fue la Vivienda Social, a través de un grupo maravilloso". Rafaela hizo bastante en ese sentido por esos años, se trasladó al asentamiento del Villa Podio, a la manzana 19, se consiguió el Plan Cáritas, por primera vez para un Municipio -sobre la idea de aprovechar todos los beneficios de la Nación que se puedan traer a la ciudad hay que conseguirlos-, con lo cual los propios vecinos construyeron sus viviendas y en definitiva se les entregó dignidad a todas esas familias, que con una tarea diaria de acompañamiento y de horas de escuchar, se pudo cambiar la mentalidad de muchos para valorar y afrontar esa posibilidad.
"Esa es una Secretaría que te pone al filo de los problemas y las miserias más grandes de la gente", en ayudar Rosario Cristiani encontró una manera de canalizar su voluntad de entrega en la función pública.
LO PROXIMO
Siendo diputada, admite que recientemente siente el amoldamiento a ese tipo de desempeño, en el cual se puede aprender mucho si se tiene esa voluntad, pero sabe que está dispuesta a volver a acompañar a Perotti en caso de acceder a la Gobernación provincial.
En la política hay que estar "al servicio de la causa; y donde yo sea más útil van a poder contarme". Rosario Cristiani habla de la política como su "vida", por eso acompañaría a Perotti en una nueva gestión ejecutiva. "Hay mucho por hacer en Santa Fe y ojalá pudiéramos trasladar un modo de hacer las cosas como sucedió en Rafaela, eso es un gran desafío y hay motor para hacerlo".
La gestión de Omar Perotti sustenta muy bien su intención de candidatura, más allá de factores partidarios del armado de fórmulas, pero "si dependiera sólo de que Omar transitara la Provincia y la gente lo conociera, eso lo tenemos a favor, porque es un incansable político, con resistencia, pasión y convicción por lo que hace. Faltan algunos meses para poder posicionarlo y estoy convencida que hoy él es el mejor candidato que se puede presentar".
En referencia al PJ sugiere un acuerdo para ganar Santa Fe, "la Provincia tiene que volver a ser peronista", indica Cristiani convencida de ser posible, si se tiene en cuenta que "tenemos la tranquilidad de tener un candidato mostrable, el mejor; y esa no es una fortaleza menor". Su mirada la lleva ida y vuelta a 18 años atrás en Rafaela, con los logros y la estructura generada con inclusión y posibilidades que no por nada son ejemplo a nivel global.

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