Crisis volcánica golpeó fuerte a los tres mil microemprendimientos barilochenses

Crisis volcánica golpeó fuerte a los tres mil microemprendimientos barilochenses
El informe “Análisis del impacto de la emergencia volcánica en economías de pequeña y micro escala en San Carlos de Bariloche” revela importantes datos sobre la economía de la ciudad. El 10 por ciento de la población está contenido por una actividad económica familiar, de micro y pequeña escala
El 64 por ciento de los emprendimientos se vio “fuertemente afectados” por la crisis de las cenizas. El trabajo del Programa de Emergencia Volcánica (PROEVO) de la Universidad Nacional de Río Negro confirma la existencia de una “economía mixta”, que rompe con la idea de dependencia monopólica del turismo.

En Bariloche hay aproximadamente tres mil emprendimientos de mínima escala, que en el 68 por ciento de los casos constituye la base del ingreso familiar. Si se tiene en cuenta que cada núcleo familiar está integrado por tres o cuatro personas, el sector económico de los microemprendimientos contiene a unas 10 mil personas, es decir aproximadamente un 10 por ciento de la población de Bariloche, tomando como base el censo poblacional de 2011.

El informe “Análisis del impacto de la emergencia volcánica en economías de pequeña y micro escala en San Carlos de Bariloche” realizado por el Programa de Emergencia Volcánica (PROEVO) de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) logró “sistematizar” una base de datos de unos 3 mil emprendimiento de pequeña o micro escala. Los mismos están integrados por sólo una o dos personas.

Bajo la dirección de Evelyn Colino, y con el trabajo de Paula Núñez y Mariana Dondo, entre otros, el trabajo -al que accedió ANB- se planteó el objetivo de conocer el impacto que la crisis derivada de la caída de ceniza volcánica tuvo en el sector económico mencionado.

A partir del objetivo de “reconocer y analizar el estado de conocimiento de la estructura socioproductiva de pequeña y micro escala” en la ciudad, se determinó la existencia de una economía mixta, en la que “las formas empresariales capitalistas (mayormente vinculadas al turismo) conviven con una importante economía pública estatal y una fuerte economía popular, sustentada mayormente en economías de escala doméstica”.

A través de una encuesta a microemprendedores se pudo determinar que “sólo 1 de cada 4 emprendedores manifestó que su estado anímico no se vio afectado por la crisis volcánica”. Además, “el 64 por ciento de los encuestados manifestó que la continuidad de su emprendimiento se vio fuertemente afectada por la crisis volcánica”, y “el 88 por ciento de los encuestados, las ventas fueron afectadas de manera muy fuerte o algo fuerte durante la crisis volcánica”. Para los profesionales que realizaron la encuesta, “ésto significa una reducción muy drástica”.

El informe puntualiza que en el 68 por ciento de los casos, “la principal fuente de ingreso familiar proviene del emprendimiento”, mientras que “en el 36 por ciento, los emprendedores declararon que dicha actividad representa la única fuente de ingreso familiar”.

Sobre una muestra de 200 casos, la encuesta muestra que de los microemprendimientos el 24,6 por ciento ofrece servicios; el 23,6 produce artesanías y manualidades; el 18,3 por ciento posee comercios; un 15,4 actividades relacionados con la construcción; un 14,3 se dedica a la elaboración de alimentos; a la confección textil el 8,6 por ciento; a la producción primaria el 2,9; y a otras actividades el 7,4 por ciento.

“Lo más rescatable es que en promedio, se trata de emprendimientos de más de 12 años de antigüedad”, destacaron los investigadores, y agregaron que “estos números dan cuenta de la solidez del sector. No son iniciativas esporádicas, sino consolidadas en muchos años de desarrollo, llevadas adelante por personas adultas, con un claro compromiso con la continuidad de las mismas”.

El importante trabajo de sistematización de información sobre los micro y pequeños emprendimientos aportó otro dato clave: el 59 por ciento de los emprendedores declaró que “recibió algún tipo de ayuda durante el evento volcánico”, pero la mayoría, el 63 por ciento, fue asistido por sus propios familiares. “El 47 por ciento consignó haber recibido ayuda de parte del Gobierno Nacional. Si bien el 46 por ciento de los encuestados recibió algún tipo de ayuda estatal (nacional, provincial o municipal), el 40 por ciento de ellos no la percibieron como tal o les pareció inadecuada”, se indicó en el informe.

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