Ahora le tocó el turno al conservador Mihai Ungureanu, que en forma inmediata fue remplazado por el líder socialista Victor Ponta.
El líder de centroderecha Ungureanu cayó luego de poco más de dos meses de gobierno tras haber remplazado el 7 de febrero a Emil Boc, un primer ministro que no pudo soportar una serie de protestas callejeras iniciadas a principios de año, luego de anunciar un plan de austeridad pactado con el FMI. En esta ocasión, el premier fue acusado de “clientelismo político, incompetencia y sumisión a los intereses extranjeros en la privatización de las compañías públicas”. Casualmente su caída se produce mientras el FMI se encuentra de visita en el país para controlar las medidas tomadas para cumplir con el Fondo.
“Así es la democracia, y debemos aceptarla en todas sus formas”, afirmó después de la votación Ungureanu, de 43 años de edad, que fue jefe del servicio de Espionaje Exterior antes de ser nombrado primer ministro. Su remplazante, Victor Ponta, es un ex fiscal de 39 años que planea designar a los miembros de su gobierno de entre las filas de la Unión Social Liberal (USL), la coalición de socialdemócratas y liberales, hasta hoy opositora, que presentó la moción de censura. Para ello necesitará obtener el apoyo del Parlamento de Bucarest, donde la USL tiene una mayoría insuficiente para la investidura del gobierno.
El cambio de Gabinete se produce a sólo medio año de los comicios legislativos, previstos para noviembre, en los que la USL es clara favorita frente al hasta ahora gobernante Partido Democrático Liberal (PDL). “Intentaré garantizar hasta las elecciones un gobierno que dé a los rumanos la esperanza de que las cosas irán en la buena dirección”, dijo un parco Ponta en una rueda de prensa conjunta con el presidente rumano, el conservador Traian Basescu.
Con sus 19 millones de habitantes, Rumania es el país más grande de los Balcanes, aunque es uno de los miembros más pobres de la Unión Europea (UE), a la que pertenece desde 2007. Su débil economía ha evitado el colapso financiero durante los años de crisis global, gracias a préstamos internacionales por más de 28 mil millones de euros
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