CRISIS SANITARIA

Los Autoconvocados de la salud decidieron endurecer sus medidas de fuerza, con lo cual la atención en los hospitales de la provincia está resentida prácticamente en su totalidad. El movimiento en los nosocomios se caracteriza por su nulidad. Solamente se atienden urgencias extremas. Caravana céntrica y pedido a la Legislatura.
Pasillos vacíos, consultas acalladas, el constante trajinar de enfermeros que se desplazan de un lado para el otro ha desaparecido, cada una de las áreas de atención se ven sumidas en un cono de sombras, cada tanto se esboza alguna queja que podrá ser escuchada, pero la solución no abarcará más allá que un simple argumento a modo informativo: 'este hospital está cerrado, sepa disculparnos por las molestias'.

Así es el estado de situación en la actualidad de la sanidad tucumana, enturbiada bajo una puja interminable entre los Autoconvocados de la salud y el Gobierno de la provincia, donde los primeros bregan por el reconocimiento de mejores condiciones salariales y laborales. Mientras el segundo, mantiene su férrea postura de no acceder a otorgar tales requerimientos, amparado en la clausura de todo tipo de paritarias hasta el próximo año, más allá del costo político y social que pueda pagar por ello.

En medio de la disputa, una masa de pacientes cuyas problemáticas de salud no reconocen ni edad, sexo, sustento económico, y solamente se afirman en la voluntad y paciencia hasta tanto las partes en conflicto decidan subsanar sus diferencias. Esas mismas que se muestran insalvables, donde la irascibilidad comenzó a jugar un papel determinante en la continuidad de tal contexto de infinitas desavenencias.

Desarrollo de las medidas

Desde ayer, el panorama en los principales centros asistenciales de la comarca comenzó a reflejar prácticamente un estado de abandono en sus instalaciones, puesto que los médicos decidieron profundizar sus medidas de fuerza y confirmar el quite cuasi total de colaboración en sus funciones. Lo cual se extendió a la nula atención en los consultorios externos, quirófanos, labores administrativas, carga de datos estadísticos, por lo que solamente se garantiza el servicio sanitario en las guardias, pero restringido a casos de extrema urgencia.

La imagen patente de todo ello puede notarse en los ingresos a cada uno de los nosocomios, puesto que se encuentran cerrados en su totalidad a través de candados, sillas atravesadas, carteles y banderas donde se consigna la razón de la lucha galena.

Esta metodología fue adoptada luego de las agresiones sufridas en la madrugada del sábado último, según denuncian los facultativos, por parte de patotas que responderían al Ejecutivo tucumano, a las que se suma el accionar de personal policial de civil quienes actuaron violentamente en la vigilia por el 9 de Julio. Durante la misma se produjo el destrozo de un par de gazebos que se encontraban en la plaza Independencia, hecho que se concatenó con lesiones físicas impartidas a los propios trabajadores de la salud.

Tal motivo significó que desde tempranas horas de ayer cada hospital comenzara a efectivizar sus medidas, de este modo, a partir de las 8.00, en el hospital Nuestra Señora del Carmen se procedió a realizar un corte de calle (Muñecas 2.500) a la vez que se impidió el ingreso a los pacientes, quienes no tuvieron otra alternativa que ser atendidos por la guardia o bien diferir la consulta que tenían pensada llevar a cabo.

Similar situación se observó en el Centro de Salud, donde un grupo de alrededor de 30 médicos obstruyó el tránsito en los dos carriles de avenida Avellaneda al 700. En este caso, las puertas del nosocomio se encontraban abiertas debido a la presencia de personal policial, pero más allá de eso, el movimiento en el interior del edificio era ínfimo.

"Nosotros le vamos a demostrar al Gobierno que con su indiferencia seguirán los hospitales de este modo, como él quiere que estén, porque no le interesa la salud. Seguirán cerrados, atendiendo solamente a los que están internados graves. Camas que se van desocupando, camas que se irán cerrando", indicó Francisca Cruz (delegada de este centro asistencial).

Además informó que en la jornada de hoy no se posibilitará el acceso del Director del nosocomio a sus oficinas y denunció que pese al paro concretado desde hace más de tres meses, desde el SIPROSA se homologó el pago de extensiones horarias que benefician fundamentalmente a personal afiliado al gremio de ATSA.

Por otra parte, en el hospital Padilla se incursionó en la colocación de un gazebo en el acceso principal (sector interno) por calle Alberdi, dificultando así el ingreso a la dependencia de salud. Aquí, cerca del 70 por ciento de las actividades se vieron resentidas lo que se tradujo en que la atención de pacientes se redujera a menos de un 15 por ciento diario, centrado básicamente en las guardias, para aquellos individuos que fueran trasladados de urgencia por ambulancias.

Jorge Ramaccioti (delegado) justificó que esta metodología debe ser encarada ya que "este Gobierno no tiene palabra, ni ética, y maneja la política con la billetera mientras que a las diferencias de opiniones las somete con el palo, la cachiporra y la patota".

Asimismo, criticó que el Ejecutivo haya recurrido a la Justicia para proceder a la apertura de los hospitales y garantizar la normal atención, pues adujo que "lo correcto hubiera sido que acuda a la justicia para que se investiguen los hechos de violencia del sábado. Se ve un solo aspecto del problema, el principal responsable de esta situación es el propio Gobierno, que debe cumplir con brindar salud a la población atendiendo a la dignidad y reclamo de los trabajadores".

Caravana y pedido a la Legislatura

En tanto, en uno de los nosocomios que se tendió a una mayor discusión sobre la factibilidad de concretar las radicales medidas fue en el hospital de Niños, donde un sector proponía endurecer los lineamientos de protesta, mientras otro apuntaba a un accionar más cauteloso, teniendo en cuenta la franja etaria y social que debe atenderse en estos casos. Finalmente, se decidió que las guardias, en conjunto con las unidades coronarias e intermedias, funcionen normalmente.

En tanto, los que se verán afectados serán los servicios administrativos, como así también el reparto de medicamentos que dejará de estar bajo la órbita de los enfermeros (plegados al reclamo) y recaerá sobre el sector de Farmacia. También debe tenerse en cuenta que los consultorios no prestan atención dado el quite de colaboración, a la vez que los camilleros no ejecutan normalmente sus funciones.

En lo que respecta al hospital Avellaneda, el panorama es casi análogo al descripto anteriormente, mientras que en la Maternidad el acatamiento a las medidas dispuestas fue parcial. Al realizar un repaso por los centros del interior, se destaca que en Aguilares, Alberdi, Concepción, Ranchillos y Simoca, el servicio de salud estuvo resentido casi en su máxima expresión.

Vale indicar que hoy a partir de las 11.00, los Autoconvocados realizarán una caravana céntrica invitando a la comunidad para que los acompañe en la movilización que desarrollarán en la noche del jueves bajo la consigna "No a la violencia, sí al diálogo", cuyo objeto es insistir en el requerimiento para que el alperovismo acceda a encarar nuevamente la mesa de paritarias con el sector.

También, como una de las actividades que formará parte de la caravana en cuestión (la misma partirá desde el Centro de Salud), los galenos tienen previsto concurrir a la Legislatura tucumana para intentar ser atendidos por los integrantes de la comisión de Derechos Humanos del órgano deliberativo y plantearles la crítica situación en la que se encuentra inmersa la sanidad local.

“No es la manera adecuada de reclamar”

La voz del oficialismo, en esta ocasión, encargada de contrarrestar las críticas de los Autoconvocados, fue la del vicegobernador Regino Amado quien adujo en torno a las medidas de fuerza dispuestas que "no es la manera adecuada de reclamar lo que ellos están exigiendo en estos momentos".

A su vez, agregó que "hay gente que quiere trabajar y no puede ingresar a los distintos establecimientos donde se brinda atención en la salud, hay pacientes que quieren ingresar a retirar medicamentos, a colocarse las vacunas, mas en esta época del año".

Amado, agregó que "no podemos, creo, jugar con este tipo de situaciones, siempre hemos dicho que atendemos, comprendemos (su situación) y han podido expresarse en distintos lugares y en distintas épocas sobre las necesidades que ellos estiman que son urgentes y que para nosotros también. Pero este gobierno, no está en posibilidades de otorgarles otro incremento que supere el 33 por ciento que ya se les dio", insistió.

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