Por la crisis, las protestas invaden Wall Street

“Los banqueros son todos nazis”, gritaron los dos mil manifestantes por la City financiera más grande del mundo. Cae la imagen de Obama por su falta de respuestas económicas
Desde Washington

Convocados bajo la consigna de “Ocupar Wall Street”, miles de trabajadores, estudiantes, docentes y desocupados marcharon por las calles de Manhattan. Los okupas de la mayor plaza financiera del mundo, que acampan en la plaza frente a la Bolsa de Nueva York, gritaban: “Los banqueros son todos nazis”. Fue la protesta más importante desde que estalló la crisis económica en el corazón de los Estados Unidos.

Emulando las históricas protestas sociales que pedían el fin de la Guerra de Vietnam y con el apoyo del cineasta Michael Moore, unos dos mil “indignados” se manifestaron el viernes en Wall Street y luego marcharon hasta el cuartel general de la policía.

“Las personas antes que los dólares” y “la policía protege a los multimillonarios de Wall Street”, fueron algunas de las leyendas escritas en carteles que portaban manifestantes. Sin embargo, el éxito de la concentración no sólo se debió a consignas políticas, sino también al falso rumor de que se presentaría en el lugar la banda Radiohead.

Los manifestantes acusaron a las autoridades de ejercer mano dura y aseguraron que golpearon a personas que se expresaban pacíficamente. Ante las duras críticas, la policía de Nueva York emitió un comunicando rechazando las acusaciones.

Con su aprobación cayendo en picada y la economía en crisis, el presidente estadounidense, Barack Obama, admitió ayer que su reelección “será dura, porque la economía está saliendo de una recesión mundial”. Sin referirse en forma expresa a los okupas de Wall Street, el jefe de Estado les pidió a sus seguidores apoyo de cara a las presidenciales de 2012: “La única manera de ser reelecto es que todos ustedes se comprometan con este objetivo. Espero que estén listos para un duro año de trabajo. Eso es lo que nos espera”.

Pero además de hablar de la crítica situación económica, el presidente también disparó dardos contra la oposición republicana. “Quieren revocar leyes en favor de la defensa del medio ambiente, reducir al mínimo el trabajo del gobierno y, sobre todo, permitir a los poderosos escribir sus propias reglas”, declaró el líder demócrata. Además, Obama hizo un breve balance de su gestión: “En estos dos años y medio, en la Casa Blanca hicimos mucho en materia de reformas sanitaria y educativa, y dimos grandes pasos para lograr un equitativo reparto de la riqueza”. Sin embargo, el primer mandatario reconoció que su gobierno “aún debe recuperar la confianza perdida de la gente”.

Como si la crisis del empleo fuera poco, el viernes el departamento de Comercio informó que, por primera vez desde que estalló la crisis, los ingresos de los estadounidenses cayeron 0,1% en agosto último. Si bien el gasto creció 0,2%, los salarios de los estadounidenses se redujeron en 12.200 millones de dólares, una noticia que asombró a los analistas económicos, que esperaban un crecimiento del 0,1% en los ingresos. En ese marco, los indignados han invadido Estados Unidos.

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