Muchos concejales se encuentran molestos por los exabruptos y la falta de respeto que habitualmente ejerce el presidente del Honorable Concejo Deliberante al momento del uso de la palabra. Algunos aseguran que el propio Morino adopta la presidencia del cuerpo como si intentara gobernar el recinto y sólo muestra un favoritismo oficialista.
Hoy continuará la sesión que pasó a un cuarto intermedio el jueves pasado, debido a que la misma resultó muy extensa, por la petición de un sector del Concejo Deliberante de modificar el orden del día, para dar tratamiento primero a algunos expedientes de vecinos que estaban en la sala.
Esto hizo que la sesión se estirara por las intervenciones de cada uno de los ediles, por lo que se observó que el orden del día se iba a extender demasiado y hubo una propuesta para realizar un cuarto intermedio para continuar hoy, a partir de las 19.00 horas.
Sin embargo, en la última sesión se vio nuevamente un exabrupto por parte del presidente del cuerpo.
“El presidente del Concejo pretendió modificar el horario que históricamente tiene el HCD para las sesiones, cosa que fue rechazada por los concejales y es más, el mismo luego expresó el disgusto con esto.
Esto ya ocurrió en otras sesiones, que si bien el presidente tiene las facultades de convocar a uno u otro horario, existe desde hace muchos años, el acuerdo de distintos concejales de todos los bloques políticos de acordar de forma consensuada o unánime, el mejor horario”, indicó el edil del Partido Justicialista, Gustavo Coria.
Prepotencia
Asimismo señaló: “A mi me sorprende la poca mesura que tiene el presidente del Concejo Deliberante, con respecto a los dichos de nosotros, los concejales o lo que se está tomando en discusión.
De hecho en la última sesión, uno lo observó bastante incómodo; yo como concejal, la verdad que me dio vergüenza ajena ver como directamente le gritaba al presidente del bloque de Unión Peronismo Federal, para pretender que deje el uso de la palabra”, informó sobre la forma en que se dirigió al concejal Salomón con un tono prepotente.
Conducta
En tanto, hizo referencia a la conducta que tiene que llevar adelante el presidente del HCD.
“Yo he sufrido estas situaciones, que realmente sorprenden porque justamente el presidente del cuerpo tiene en sus funciones otorgadas por la ley orgánica de las municipalidades y por el propio reglamento interno del cuerpo, que ordenar la discusión.
Si uno habla de ordenar la situación, quiere decir que no tiene que imponer su voluntad como el presidente del cuerpo, porque la presidencia no es algo similar a lo que hace el intendente, que tiene el poder del departamento ejecutivo. Sino en todo caso el presidente del cuerpo, tiene las mismas cualidades y por tanto las mismas obligaciones y derechos que el resto de los concejales, con la única excepción de la obligación de ordenar la discusión en el cuerpo. Siempre, el presidente del Concejo Deliberante tiene que ser cuidadoso, acá se está observando determinada intencionalidad con quienes están en el uso de la palabra y esa situación a mi juicio no debe continuar”, aseguró el concejal.
Por último, afirmó que “la balanza se vuelca siempre para el mismo sector político y desdibuja la obligación que tiene como presidente del cuerpo”, concluyó Gustavo Coria consternado por la situación que se vive en el recinto en cada sesión del Concejo Deliberante.
Ya son varios los concejales que comenzaron a cansarse por la falta de respeto que habitualmente tiene el presidente del HCD, Aldo Morino, en cada una de sus intervenciones. Sin embargo, los intentos de llegar a un consenso en el cuerpo parecen depender de su estado de ánimo o su conveniencia.
Criterio
El concejal del bloque del Partido Justicialista aseguró sobre la prepotencia del presidente del HCD, que en varias oportunidades se lo puso de manifiesto, pero el pedido de mesura parece no haber sido tomado en cuenta.
“Yo se lo puse de manifiesto en las sesiones y en forma personal en su despacho, con lo cual a mi que me tocó estar en la función del concejal Morino, una de las cosas que siempre tenía que poner en la balanza de la presidencia, era la mesura, la objetividad, tratar de tener un equilibrio con propios y ajenos.
Cuando uno es elegido por el resto de los concejales, lo hace para pretender unificar criterios, buscar puntos en común y de ninguna manera para gobernar”, afirmó.
En tanto, informó que “desde la historia del cuerpo fue colocado en su lugar con la menor cantidad de votos posibles, después de un acuerdo político entre el FPV y Nuevo Zárate”, señaló Gustavo Coria dejando en claro que Morino no puede gobernar en un recinto en el que participan las voces que eligió el pueblo para consensuar con criterio lo mejor.
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