Las más de 70 familias que ocupan desde el viernes un predio en el barrio El Martillo debido a que no obtuvieron respuestas del gobierno de Pulti ante la situación de precariedad habitacional que atraviesan, aseguraron que hasta ahora ningún funcionario municipal se puso en contacto con ellos y sólo les enviaron “un camión con arroz y fideos”.
“Pareciera ser que están de vacaciones, viven en otra ciudad o están atendiendo problemas particulares o empresariales”, deslizaron. Y anticiparon que evalúan movilizarse en los próximos días. Más de 70 familias con necesidad habitacional -muchas de ellas, en situación de calle- ocupan desde las últimas horas del jueves un predio ubicado en Calabria y Coronel Vidal, detrás del Centro de Integración Comunitario (CIC), en el barrio El Martillo, donde comenzaron a construir casillas en las que pernoctarán hasta obtener soluciones de parte del gobierno municipal. Acompañados por vecinos de los barrios General Pueyrredón, el Martillo, Las Heras, Belisario Roldán, Parque Palermo, Don Emilio y Villa Evita y por representantes de distintas organizaciones sociales y estudiantiles -Casita del Pueblo Tierra y Libertad, Asamblea Los Sin Techo, Juventud Rebelde Resiste, Frente Popular Darío Santillán, Asociación Civil Hábitat y Vida, Movimiento de Estudiantes de Psicología, Colectivo Lluvia de Naranjas y el Centro Cultural América Libre-; continuaban este sábado esperando que alguna autoridad se acercara al lugar. En diálogo con 0223.com.ar, el Arq. José “Chuza” Ledesma, integrante de la Asociación Civil Hábitat y Vida, sostuvo que el de la vivienda digna “es un derecho que todavía está por verse para una gran parte de la ciudadanía de Mar del Plata, donde la postal sólo refiere a una cuarta parte de la ciudad, mientras que el otro 75% de la población, a medida que se va a acercando al cordón periférico, carece de infraestructura, servicios y hay grupos que están incapacitados de llegar a una vivienda digna”. Tras subrayar que “la emergencia habitacional existe no sólo acá sino en todo el país”, indicó que hasta hace dos semanas “eran dos familias las que estaban en situación de calle” pero, con el transcurso de las horas, la cifra se multiplicó. “Luego el número se incrementó a ocho y en el día de ayer (por el viernes) se sumaron cinco familias más, es decir, cada vez son más a medida que esto se va difundiendo en el boca a boca porque este un tema invisibilizado desde el poder”, advirtió. Según Ledesma, la idea de los manifestantes es permanecer en ese espacio “en forma transitoria”. “El edificio del Centro Integrador Comunitario -un edificio construido con dineros del estado nacional sobre un terreno del estado municipal- está sirviendo a todos los ciudadanos para brindar por lo menos un techo, una habitación donde pueden soportar el calor o el frío, y un par de baños compartidos para que puedan estar estas familias hasta que el estado se haga cargo de cumplir con un derecho que está incompleto”, puntualizó. No obstante, admitió que hasta ahora “no hubo una aproximación de las autoridades”. “Pareciera ser que los funcionarios están de vacaciones, viven en otra ciudad o están atendiendo problemas particulares o empresariales porque no han acompañado y lo único que hemos recibido acá es un camión con alimentos básicos como fideos o arroz, pero nada de vegetales y, mucho menos, pañales o medicamentos, que son elementos de primera necesidad”, cuestionó. Por último, afirmó que la asamblea de vecinos se encuentra en “estado de alerta permanente” y que por estas horas analiza “posibles manifestaciones” con la intención de que “trascienda” la situación de precariedad en la que viven las numerosas familias. También dijo que, en caso de no lograr ser atendidos por el municipio, “llevaremos los reclamos directamente la Provincia y a la Nación”.
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