El secretario de Gobierno, Gerardo Cugliandolo, dejó su cargo por motivos personales, tras haber sufrido días atrás un piquete en la puerta de su casa. Es la segunda dimisión en siete meses de gestión.
Aunque el ahora ex funcionario decidió no dar declaraciones, trascendió de personas allegadas que el tenso episodio que le tocó vivir junto a su mujer y otras dos personas fue determinante para tomar esa medida.
El intendente Andrés Peressini aseguró que la decisión fue del propio Cugliandolo y que no hubo pedido de su parte para esa renuncia. “Le agradezco la dedicación y el tiempo que brindó a esa gestión”, remarcó el jefe comunal, que también evitó referirse a las razones de su dimisión.
El ex funcionario, que proviene de un sector político independiente, llegó al gabinete tras acompañar a Peressini en la campaña. Fue una de las caras visibles de la gestión, lo que le valió varios cortocircuitos con los gremios, que siguen reclamando el pago de 500 salarios, en una situación que repitió los últimos cuatro meses.
Días atrás, mantuvieron un cerco que le impidió salir de su casa por 18 horas. En esa oportunidad, se denunciaron la rotura de vidrios y de vehículos. Inclusive, Cugliandolo aseguró que fue víctima de una golpiza, algo que ya había ocurrido tiempo atrás en su oficina y que terminó con heridas de consideración en su brazo.
Renuncias
Con esta dimisión, en más de siete meses de gestión, el gabinete de Peressini registra así su segunda renuncia.
En junio pasado, el entonces secretario de Planificación y Coordinación Política y máximo representante del Frente para la Victoria (FPV) en el Ejecutivo local, Lucas Riquelme, dejó su cargo, en medio de tensiones políticas al interior de la coalición gobernante.
Aunque en su momento el Ejecutivo sintió el cimbronazo, el acuerdo político no se rompió y tampoco se resintió el vínculo con el secretario de la Presidencia, Oscar Parrilli, que recibió días atrás al intendente.


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