En crisis, España gira a la derecha

Las encuestas pronostican un amplio triunfo de Rajoy, candidato del Partido Popular

MADRID.- Al borde del abismo financiero y estrangulada por el desempleo, que afecta a cinco millones de personas, España se apresta a dar una victoria aplastante a la derecha, cuyo líder, Mariano Rajoy, presionado por los mercados, exigirá al país todavía más sacrificios.

Con 47% de intención de voto, las últimas encuestas pronostican un triunfo del Partido Popular (PP) por más del 15% sobre su principal adversario, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), lo que significaría una mayoría absoluta de 198 diputados sobre un total de 350.

Jefe del PP, Rajoy , de 56 años, debería dirigir el gobierno que salga de las urnas hoy, capitalizando el voto sanción infligido a los socialistas, que gobiernan el país desde 2004 y que serán las últimas víctimas de una interminable crisis de la deuda soberana, que ya derrumbó gobiernos en Irlanda, Portugal, Grecia e Italia. La campaña, sin suspenso alguno, dejó sin posibilidades al candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba , de 60 años, ex ministro del Interior del presidente saliente, José Luis Rodríguez Zapatero.

Tras lo que se espera que sea una victoria sin precedente en los últimos 30 años, el PP debería obtener una mayoría absoluta en el Parlamento, cuyas dos cámaras serán renovadas hoy por 36 millones de electores.

Pero los festejos del nuevo gobierno no durarán demasiado: para hacer frente a la mayor tasa de desempleo en Europa (21,5%) y a los costos más altos de financiación de la deuda desde que España ingresó al euro, Rajoy prometió más recortes en todas las áreas, salvo -tal vez- en las jubilaciones.

Durante la campaña, sin embargo, el candidato de la derecha evitó cuidadosamente dar detalles precisos sobre su programa, una actitud denunciada en forma constante por su adversario socialista. "Yo he explicado mi programa y el suyo", repitió numerosas veces Rubalcaba.

En todo caso, aun cuando el PP obtenga la mayoría que predicen los sondeos, el país entrará a partir de mañana en una zona peligrosa. El período de transición de un mes podría agravar su situación y favorecer la acción de los especuladores. La ley española establece que el Parlamento comenzará sus sesiones recién el 13 de diciembre, y que el nuevo equipo gubernamental debe recibir el voto de confianza una semana después. Consciente del peligro, Rajoy solicitó anteayer a los mercados "un margen mínimo, que debe ser mayor a media hora".

Una llamada que no tuvo ningún efecto positivo, pues ese mismo día la prima de riesgo de las obligaciones españolas a diez años superó los 500 puntos de base, un récord desde la creación de la eurozona, en 1997.

"No habrá otra salida. La semana que viene el gobierno que salga de las urnas tendrá que anunciar un paquete de reformas destinadas a devolver la confianza en la economía española", estiman los analistas de Bankinter.

Pero esas medidas, que deberían prometer una liberalización aún más profunda del mercado de trabajo, una reforma fiscal y el saneamiento del sistema financiero, sólo podrán ser aplicadas una vez que Rajoy se instale en el Palacio de la Moncloa.

Ante ese futuro de mayor rigor, el previsible tsunami electoral en favor del PP no deja de sorprender. Los españoles parecen resignados a aceptar mayores sacrificios, con tal de castigar al equipo que los gobernó durante la crisis.

La razón reside tal vez en que las primeras medidas de austeridad fueron anunciadas por Zapatero en mayo de 2010: la reducción del 5% del salario de los empleados públicos, el congelamiento de las pensiones y la prolongación de la edad de la jubilación de 65 a 67 años contribuyeron a demonizar la imagen de los socialistas.

La derecha, sin embargo, tomó recientemente las mismas medidas en varias regiones autónomas que gobierna, sobre todo en Madrid y Cataluña. Si bien tanto médicos como enfermeras y educadores siguen movilizados, la intención de voto no parece haberse modificado para nada.

Resignación

La situación es tan grave, en realidad, que innumerables electores se declaran más resignados que convencidos. "Tal vez cambiando, las cosas mejoren", opinan muchos. Con una pobreza que avanza, los españoles se preocupan más por saber cómo llegarán a fin de mes que por a quién votarán.

Motivos tienen: el crecimiento de la economía fue nulo en el tercer trimestre del año y sobre el país planea la amenaza de un default.

Los socialistas, que llegaron al poder en el mejor momento de una economía impulsada por el boom inmobiliario, no sobrevivieron a la crisis financiera mundial, que estalló en 2008.

Desacreditado por la necesidad de adoptar medidas opuestas a los principios socialistas, Zapatero decidió anticipar el llamado a elecciones, que estaban previstas para marzo de 2012. Hoy, muchos electores que anuncian su intención de votar por el PP fueron durante años simpatizantes del PSOE.

Además del PSOE y el PP, unos 20 partidos regionales y nacionales se presentan a estos comicios. Muchos de ellos no tienen ninguna posibilidad de entrar en el Parlamento debido a un complejo sistema electoral que favorece a los grandes partidos y a las formaciones regionales.

Consciente de su derrota anunciada, Pérez Rubalcaba cerró anteayer su campaña con un pedido a los españoles para que no den el poder absoluto al PP. Si la región de Andalucía gira a la derecha en marzo, los populares quedarán con el mayor poder en manos de un solo partido de toda la historia de la democracia española. Para Rubalcaba, el único que puede hacerle frente es el PSOE. "Es necesario un PSOE fuerte para frenar el poder del PP", dice.

"Con poder o sin él, de derecha o izquierda, esta crisis devora a quien gobierna", previene el politólogo Anton Losada.

Por tercera vez candidato a presidente, Rajoy debe ser perfectamente consciente de esos peligros que lo acechan. El hombre que pasará a la historia como "Señor Depende", por su inclinación a no responder en forma concreta, estará obligado esta vez a hacer frente. Porque eso es lo que necesita España.

LOS CANDIDATOS

ALFREDO PEREZ RUBALCABA

ORIGEN

Nació el 28 de julio de 1951 en la localidad cántabra de Solares, y de niño se trasladó a Madrid, donde estudió ciencias químicas.

TRAYECTORIA

Forma parte de la vieja guardia socialista del ex presidente Felipe González, con quien ocupó diversos cargos en el gobierno.

ASCENSO

En 2004, diseñó la campaña electoral que llevó a Zapatero a ganar los comicios. Desde 2006 fue su ministro del Interior.

MARIANO RAJOY

ORIGEN

Hijo de un importante juez, nació el 27 de marzo de 1955 en Santiago de Compostela, donde se licenció en derecho.

TRAYECTORIA

Con sólo 26 años, fue elegido diputado en los primeros comicios autonómicos, en 1981; luego fue tres veces diputado nacional.

ASCENSO

Debutó como ministro en 1996, en el gobierno de Aznar. Ganó influencia en el PP y fue candidato presidencial en 2004 y 2008..

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