Salta padece la peor crisis energética de su historia. No sólo faltan naftas, gasoil y GNC, ayer hubo casas que se quedaron sin gas natural para cocinar y calefaccionar los ambientes, y otras que sufrieron cortes de energía eléctrica. La gravedad del problema es sentida en toda la provincia con crudeza y los pronósticos más alentadores hablan de al menos dos semanas de duración.
Con el tiempo, la debilidad del sistema energético se ramifica. Desde hace un mes, el faltante de combustibles líquidos, que terminó en desabastecimiento, salpica a toda la cadena económica: industrias, transportes de cargas y pasajeros, agricultura, turismo, servicios y al consumidor.
Los cortes de gas natural en los hoteles de San Lorenzo alarmaron al sector turístico. Los empresarios sienten que la temporada de invierno -la más importante del año- corre serios riesgos. Sin gas no pueden brindar agua caliente ni calefacción, y sin combustibles en los surtidores, “el destino Salta” pierde calidad.
Alicia Heredia, gerenta de Gasnor en la provincia, explicó que la interrupción en el servicio se produjo en la zona norte de la Capital (Ciudad del Milagro, Parque General Belgrano, Castañares, entre otros), San Lorenzo y Vaqueros porque están situados en la punta de red, donde hay una menor presión. Además, se agravó por el excesivo consumo: en estos cinco días de julio creció un 22% con respecto al mismo período del año pasado.
Por la baja cantidad de gas - argumentó Heredia- los reguladores de las viviendas, por cuestiones de seguridad, frenan automáticamente la provisión. “Nosotros no elegimos a quien cortar”, agregó y describió que en una misma cuadra había gente con gas y otros sin el servicio.
Aunque no se sabe la cantidad de usuarios afectados, a Gasnor se comunicaron ayer por teléfono cerca de 600 personas. Heredia estimó que esa cifra es mayor ya que en el recorrido que realizaron los operadores para la rehabilitación encontraron otras personas perjudicadas. “Necesitamos que la gente nos avise porque el servicio no vuelve solo”.
El corte no solo afectó a los vecinos, quienes se sorprendieron al no poder bañarse o desayunar.
Martín Petrocelli, presidente de la Cámara de Panaderos, dijo que varias panificadoras de la zona norte no pudieron hornear.
Una vendedora, de Parque Belgrano, comentó que en su caso, el paso de los panes por el horno arrancó a las dos en vez de las 23.
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