Crisis del agua: las operadoras pidieron tiempo para definir su apoyo

La nueva gestión municipal anunciaba desde la campaña que exigiría responsabilidad social empresaria a las operadoras.
Ayer se dio el primer pedido concreto, con un aporte simbólico, en función de los montos que manejan las petroleras, que paliaría en un 50% el déficit de abastecimiento de agua, pero las negociaciones no fueron fáciles. El vice intendente Linares se retiró ofuscado cuando los referentes de las petroleras pidieron un cuarto intermedio para evaluar si colaboran con la reparación de 35 bombas instaladas en los acuíferos.

Marcelo Granados de PAE, César Vicente de YPF, Ricardo Murcia de Capsa y referentes de Sipetrol, Tecpetrol y Guilford reunidos ayer con Linares, concejales y la SCPL.

“Esperábamos otro gesto” se lamentó Carlos Linares, vice intendente de la ciudad, en relación al suspenso que pusieron las operadoras petroleras para responder a la solicitud de apoyo para paliar la crisis en el abastecimiento de agua en la ciudad.

En una reunión convocada durante la mañana de ayer y de la que participaron referentes de la SCPL, el pleno del Concejo Deliberante y representantes de YPF, PAE, Capsa, TecPetrol y Sipetrol, además de la textil Guilford y Petrominera, se solicitó concretamente a las empresas el aporte necesario para reemplazar cerca de 35 bombas instaladas en los acuíferos.

La inversión requerida es inferior al millón de pesos, si se tiene en cuenta que el costo de las bombas oscila entre los $15.000 y $20.000, y se traduciría en un fuerte impacto paliativo, dado que disminuiría en un 50% el actual déficit del recurso.

La respuesta de las operadoras no fue inmediata, y el viceintendente se retiró del encuentro de modo abrupto cuando los referentes empresarios solicitaron un cuarto intermedio para evaluar la respuesta. Tanto Linares como algunos concejales volvieron a sus despachos con evidente malestar, aunque en ese mismo lapso los ejecutivos retornaron a la sala de conferencias a aclarar que no se trataba de una negativa, sino que requerían mayores detalles técnicos de los equipos a reparar o reemplazar.

EL PLANTEO

“Les planteamos, sobre todo a las operadoras, el problema en el que estamos metidos y queríamos ver en qué iban a colaborar en esto. La cooperativa dio un planteo minuciosos de las necesidades y niveles de consumo y expuso cuál sería el paliativo que se puso a consideración de las empresas”, explicó Linares más tarde, en rueda de prensa de la que no quisieron participar los referentes de las empresas.

“Yo pensaba que las operadoras iban a tener un gesto en este momento. Más allá del monto, a Comodoro le falta agua, le falta a los hijos de los petroleros, y esperaba otra cosa. Pidieron un cuarto intermedio y en mi pensamiento estaba que ellos dirían ‘las operadoras están al servicio de la ciudad para lo que necesite’” dijo, evidenciando decepción en la dilación de la respuesta.

También indicó que si bien después del cuarto intermedio mostraron predisposición a colaborar, a él le quedó un sabor amargo: “si para temas prioritarios de la ciudad no hay definición y posicionamiento claro, lamentablemente no quiero pensar cuando empecemos a tocar otros temas”.

En ese contexto, Linares se comunicó con el gobernador Martín Buzzi e hizo público el compromiso de apoyo provincial, aunque insistió en que esa había sido la finalidad de la convocatoria a operadoras.

En cuanto a las soluciones posibles –siempre hablando en calidad de paliativos – para la disponibilidad de agua, el vice intendente informó que la primera opción es justamente recuperar las bombas –mediante reparación o reemplazo– ya instaladas en los acuíferos.

Tras la compra del equipamiento y tras un mes de trabajo, se aumenta el caudal de agua disponible, con lo que el proyecto contempla una etapa posterior de hacer nuevos pozos para mayor inyección, mientras evolucionan en paralelo las gestiones que el intendente Néstor Di Pierro encabeza en Buenos Aires para obtener los fondos necesarios para la repotenciación del sistema acueducto y construir plantas de tratamiento, obras que se pondrían en funcionamiento entre 2014 y 2015.

Así, mientras las operadoras darían hoy la respuesta al pedido, Linares dijo que ya se comunicó con Di Pierro para seguir trabajando en otras variables. Entre ellas, la proyección de una ordenanza que es de aplicación en Mendoza que regula el consumo de agua para sostener el abastecimiento en momentos de crisis.

“Las operadoras se llevan un recurso no renovable de la ciudad. No estoy en contra de ellas, pero hoy nos encontramos con una ciudad a la que le faltan muchas cosas y no tenemos muchos recursos más que el petróleo. Los tiempos van pasando, Comodoro tiene 100 años y necesitamos un acompañamiento más maduro de parte de las operadoras”.

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