La concejal Gabriela Bustos podría quedar complicada en otra causa penal, en este caso en la Justicia Federal, luego de que prestara declaración testimonial ante el juez Eduardo Tentoni.
Pero ahora, y en paralelo a la causa que la obligó a pedir licencia en el Concejo, en la Justicia Federal analizan procesarla por el delito de “falso testimonio” por una declaración que prestó bajo juramento y que no se ajustaría a la verdad.
Gabriela Bustos Arnst fue citada como testigo en un “incidente de recusación” contra el fiscal Abel Córdoba que interpuso un abogado defensor de acusados de delitos de Lesa Humanidad. La audiencia se llevó a cabo el lunes pasado en el despacho del juez ad hoc Tentoni y en presencia del propio Córdoba.
Allí, Bustos fue preguntada sobre su relación sentimental con el fiscal. “No he sido novia del fiscal. Mantuve una relación pública, adulta, totalmente informal y que no va de la mano de los preceptos socialmente impuestos. Creo que no merece mayor explicación”, relató la edil del Frente para la Victoria.
En otro tramo de declaración testimonial, Bustos se refirió al vínculo entre su padre René y Córdoba. Fue justamente esa relación la que motivó al abogado de los represores intentar apartar al fiscal, ya que se podría estar ante un caso de “incompatibilidad”.
En términos generales, un fiscal no podría investigar los delitos en los que fue víctima un familiar suyo. En este caso René Bustos fue o es “suegro” de Córdoba y por eso se tratará de determinar si ese funcionario puede seguir actuando o tiene que ser reemplazado.
“Mi padre conoce a Córdoba por haber prestado declaración en la causa. Tiene el trato que tiene cualquier testigo. No hay otro tipo de relación ni de vínculo, sólo el trato relacionado a la causa”, dijo -bajo juramento- Bustos.
En otro tramo de su declaración, y preguntada por el magistrado, si el fiscal Córdoba participó de alguna reunión o fiesta familiar, la testigo manifestó que “nunca compartí ningún evento en las casa de mis padres con el fiscal. No he compartido con él, puede ser que en alguna oportunidad me haya pasado a buscar, (sic) pero no compartió ningún evento”.
La afirmación de Bustos sobre que su padre y Córdoba no han tenido contacto por fuera de la causa y que nunca han compartido encuentros familiares o sociales puede ser clave. En caso de demostrarse lo contrario a sus manifestaciones, la edil estaría en condiciones de ser procesada por el delito de “falso testimonio”.
Fuentes judiciales consultadas por LB24 indicaron que “podrían existir pruebas que indican que Bustos no dijo la verdad en su declaración” y de corroborarse eso podría ser “imputada del delito de falso testimonio”.
Investigación por el robo de pasajes
En tanto, la causa que lleva a adelante el fiscal Oscar Duizeide por el robo de pasajes del Hospital Penna destinados a enfermos e indigentes avanza sin prisa pero sin pausa.
Y tal como ha informado LB24, la principal sospechosa es la concejal Bustos. Los indicios y los testimonios que se acumulan en la IPP °017736 la comprometen cada vez más.
Conocida esta situación, Bustos nombró al experimentado penalista Gustavo Giorgiani, quien ya comenzó a defenderla en la causa -pese a todavía no estar imputada- y a pedir distintas diligencias.
Bustos, después de su salida “obligada” en el Concejo Deliberante y del escándalo público, decidió irse de la ciudad, abandonó su departamento de calle Mitre al 1100 y desde hace un mes se encuentra instalada en Capital Federal.
Comentá la nota