La Presidenta se reunió con el juez español Baltasar Garzón, quien fue suspendido por investigar los crímenes del franquismo. Cristina aclaró que el encuentro no significa "inmiscuirse en asuntos internos españoles", sino que se debe a que "nosotros creemos que los derechos humanos son universales". Además, CFK encabezó la reapertura de oficinas de Aerolíneas Argentinas en Madrid.
"Todos los españoles deberían sentirse muy orgullosos", agregó Cristina, en relación al reconocimiento que ha tenido España por esa concepción de justicia universal en materia de derechos humanos. "Ustedes saben el rol tan importante que el juez Baltasar Garzón ha desempeñado, no solamente en relación a nuestro país sino también a la hermana república de Chile", detalló. En ese sentido, la mandataria recordó cuando Garzón "decidió el juzgamiento del dictador (Augusto) Pinochet" y remarcó también que "de hecho (el ex marino Adolfo) Scilingo cumple una condena de más de mil años porque ha sido confirmada por el Tribunal Supremo".
En cuanto a la reapertura de las oficinas de Aerolíneas, la Presidenta sostuvo que "estamos en un lugar propio, que nos ha permitido dejar sin efecto los alquileres que la empresa tenía aquí en Madrid". La mandataria destacó la importancia de la reinauguración del edificio adquirido originalmente por AA en 1969 y dejado de usar durante la gestión de los propietarios privados extranjeros. En ese marco, manifestó su satisfacción de "estar en este local tan emblemático para nosotros, como es emblemática Aerolíneas".


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