La credencial para menores comienza a generar opiniones

Ayer pasó a comisión el proyecto que contempla un sistema para autorizar la presencia de chicos de 16 y 17 años en boliches hasta el horario de cierre. Pese a que el oficialismo asegura su aprobación, la idea aún no encuentra apoyo total.
En El Calafate se abrió el debate por la idea del gobierno de autorizar que chicos de 16 y 17 años permanezcan en boliches bailables hasta la hora de cierre, lo que hoy sólo se les permite a los mayores de 18.

Ayer el Concejo Deliberante decidió estudiar en comisión un proyecto de los concejales oficialistas que responde a la orden política del intendente local, para que vuelva un sistema que estuvo en vigencia en el año 2006.

Como ya informara La Opinión Austral, la idea es que los chicos de 16 y 17 años cuenten con una autorización por escrito de sus padres, para que el Municipio les otorgue una credencial que les permita ingresar y permanecer en boliches bailables, confiterías y pubs hasta la hora del cierre.

El sistema contempla que los comercios deben colocar una pulsera a los menores para que sean identificados en el interior, con la finalidad que se evite el consumo de bebidas alcohólicas.

El proyecto fue presentado ayer en el Concejo Deliberante con la firma de los concejales Paola Villalba, Juan Pallalef, Alexis Simunovic y Víctor Romero.

“La creación de una credencial permitirá la contención de los jóvenes dentro de un local habilitado que cumple con las normas de seguridad correspondientes, y así evitar que los mismos circulen por la vía pública o bien no tengan un espacio físico para la diversión nocturna”, dice uno de los fundamentos del proyecto de ordenanza.

“Yo dudo que la mayoría de los chicos de 16 y 17 años, que hoy salen, lo hagan escapando por una ventana de su casa. Tienen una autorización de sus padres para salir”, explicó el presidente del cuerpo Víctor Romero al fundamentar la iniciativa.

También se prevé la apertura de un registro municipal en donde conste el comportamiento del menor, con informes de los propios comerciantes, para que en caso de penalidades no se le renueve la credencial.

Durante su alocución, el mismo concejal dijo que se debe trabajar en buscar la forma que ese menor no ingiera bebidas alcohólicas. “Sabemos que no es la solución para el problema de fondo, pero puede ser un primer paso para llegar a la solución. Tenemos que juntarnos con el Ejecutivo municipal para intensificar los controles nocturnos. Tenemos que sincerarnos todas las partes, padres, legisladores y quienes tienen que hacer los controles”, dijo en otro tramo Víctor Romero.

El concejal de la minoría del PJ Oscar Zaeta dijo compartir el espíritu que narró Romero y votó el pase a comisión, pero aclaró que todavía no tiene una opinión final sobre el tema. Le explicó a esta corresponsalía de La Opinión Austral que debe trabajarse en la faz legal de lo que se pretende hacer.

El proyecto será tratado en comisión durante los días venideros y si bien el bloque oficialista asegura que se aprobará, podría depender también de la reacción social que tenga el tema.

Afuera del Concejo

Mientras tanto, en el resto de la sociedad el tema comienza a acaparar atención. Los vecinos comienzan a opinar a favor y en contra. Las manifestaciones en medios locales muestran una gran mayoría que no comparte la iniciativa de ese permiso a los menores.

Defensoría

En estamentos como la Defensoría Oficial dicen que por ahora no tienen una opinión sobre el proyecto, pero sus funcionarios se muestran en contra de permitir la presencia de menores en lugares donde no se asegure que no tomarán alcohol.

La defensora oficial Ethel Gassman, quien en estos días se encuentra de licencia, aclaró que si bien el año pasado había mostrado inclinación a que los menores permanezcan en locales habilitados y no que organicen fiestas privadas, “no significa que esté de acuerdo en que en esos lugares se consuman bebidas alcohólicas”, dijo.

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