Crecieron 51% los depósitos en dólares

En años de elecciones, nada parece tranquilizar más a los argentinos que refugiarse en el billete verde. Bahía Blanca no es la excepción, y si se considera lo ocurrido en los primeros tres meses de 2011, los depósitos en dólares captados por los bancos crecieron 51,04% en doce meses, de acuerdo con datos del Banco Central.
Así, con un total acumulado al primer trimestre de 2011 de 412.135 mil pesos, el dinero que los bahienses mantienen en dólares en los bancos locales representa un 19,28% del total.

El incremento de las colocaciones en moneda dura es tal que superaron a las que se hacen en pesos (aumentaron un 39,98% en igual lapso) al tiempo que el total depositado (pesos más dólares) creció a razón del 49,23%.

"Argentina siempre está al revés del mundo, donde el dólar se desploma. De todas formas, los pequeños y medianos ahorristas se vuelcan a la divisa estadounidense con una perspectiva de mediano plazo; es decir, un resguardo por si llega a pasar algo después de las elecciones", señaló el economista local Oscar Liberman.

En coincidencia, para su colega y docente de la UNS, Miguel Lliteras, la costumbre de correr tras al dólar ante los primeros temores no es nueva para los argentinos y poco tiene que ver con su cotización a nivel internacional.

"La cultura de ahorrar en dólares tiene ya varios años. Incluso, en la década del 80, cuando la situación de la moneda de EE.UU. era muy diferente a la actual, los argentinos se refugiaban en ella. Una década después, con la Convertibilidad, el dólar se convirtió en moneda de curso legal, es decir, se utilizaba con la misma facilidad que el peso para realizar transacciones o ahorrar. Todo eso quedó marcado en la gente y se produjo una histéresis, que perdura hasta hoy", explicó el analista.

Las dudas que genera el devenir de la economía argentina incentivan esta conducta, acotó el economista jefe del Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca-Argentina (CREEBBA), Juan Esandi.

"A futuro, hay muchas dudas sobre aspectos económicos clave, como el nivel de inflación. La gente apuesta a una suba en la divisa y ante esto, trata de cubrirse", ahondó.

Una conducta repetida. Los sentimientos de los argentinos con respecto a la evolución económica del país siempre tienen su correlato en las compras de dólares para atesorarlos debajo del colchón o sacarlos al extranjero y, en menor medida, acudir a los bancos.

Datos del Central señalan que el 15% de las divisas adquiridas por privados tuvieron como destino entidades del país, mientras que el 85% restante está fuera del sistema financiero o fugado al exterior.

De hecho, el año pasado, los dólares que no fueron a los bancos o salieron del país sumaron 11.500 millones, cifra que podría ascender a 17.000 millones en este 2011 electoral.

La ciudad no es la excepción y, ante la duda, los bahienses también se cubren: en 2009, año en que la crisis financiera hacía estragos en el mundo, los depósitos en dólares en los bancos locales se expandieron 58,18% en un año, mientras que, en 2007, otro año electoral, lo hicieron a razón del 34%.

Incondicionales. Aunque otras monedas evolucionen de manera más favorable que el dólar en sus cotizaciones --el dólar subió menos del 1% en el último mes contra 2,22% del euro-- parece que la moneda única no alcanza para atraer la atención de los ahorristas.

Aunque, desde una perspectiva de mediano plazo, el euro no sería una opción recomendable para los más conservadores.

"Se trata de una moneda muy volátil, con una diferencia entre el precio de compra y de venta (el spreed , que llega hasta los 25 centavos de peso), y eso lo vuelve muy riesgoso, porque si baja, hay que venderlo a un precio inferior al que se lo adquirió", explicó Liberman.

Paralelamente, los requisitos exigidos por las entidades financieras para vender dólares, cuyo propósito es evitar maniobras de evasión fiscal, generan un doble mercado.

La tentación es demasiado grande, aunque posiblemente ajena a ciudades como la nuestra. El retorno que dejó el dólar paralelo para los ahorristas, con una brecha que se afianzó por encima de los 20 centavos en los últimos dos meses atrae la atención.

La ganancia de operar en la clandestinidad se ubica en torno al 5,5% mensual. Este sería el retorno que obtuvo quien compró dólares en el mercado formal el primer día hábil de mayo ($ 4,11) y los vendió la primera semana de junio ($ 4,33).

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