El brusco descenso de temperatura ocasionó un marcado brote de afecciones respiratorias especialmente en los niños, según indicaron profesionales del Centro Provincial de Salud Infantil (Cepsi), donde se recibe a pacientes de toda la provincia.
“Esto comenzó a verse la semana pasada, y a diario se atiende a casi 50 chicos que llegan con afecciones respiratorias”, indicaron las fuentes médicas consultadas por EL LIBERAL.
Estos días se vieron los pasillos donde funcionan los consultorios externos poblados de chicos con diferentes afecciones, por lo cual los médicos recomendaron tomar recaudos “ya que la presencia de tantos chicos enfermos ocasiona la presencia de virus en el lugar y es muy factible contagiarse”.
Muchos niños debieron ser internados.
“Precisamente es por eso que en estos tiempos, cuando hay muchos resfríos o gripes, es conveniente mantener bien ventiladas las habitaciones cuando en la familia alguien está con un resfrío”, recomendaron.
Confirmaron que con la llegada del frío llegaron las enfermedades respiratorias más frecuentes en los pequeños como catarros, gripes, bronquiolitis o más graves como la neumonía.
“Una buena alimentación es clave para prevenir enfermedades. Buena, no significa mucha, sino variada. Por eso, los neumonólogos recomiendan incrementar las raciones de verduras y frutas en la dieta de los pequeños en invierno, especialmente de los cítricos ricos en vitaminas A y C como la naranja y la mandarina”, aconsejaron los profesionales.
También mencionaron entre las formas de prevenir contagios, mantener una buena higiene, mediante el lavado frecuente de las manos, antes de comer y cada vez que entren a la casa.
Recomendaron especialmente a los padres no fumar en el ambiente donde hay niños, y amamantar en donde sea necesario y a demanda del bebé: los niños y niñas deben ser amamantados en forma exclusiva hasta los seis meses y continuar la lactancia hasta los dos años de edad.
Además, ventilar los ambientes; no compartir cubiertos; evitar el contacto del bebe con personas resfriadas y el pase de mano en mano del bebé; lavarse las manos antes de tomar contacto con el bebé.
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