Creciente incertidumbre en el Gobierno K

Diversas situaciones políticas y económicas están desbordando al kirchnerismo. Los manotazos a las reservas del Banco Central anticipan un futuro inmediato plagado de dificultades
Nubarrones aparecen en el horizonte kirchnerista, y configuran un panorama más que complicado para la presidenta Cristina Kirchner, que muestra constantes cambios de ánimo y recurre cada vez con más frecuencia a las bravuconadas para atacar a todo aquel que se atreva a insinuar algún cuestionamiento al accionar gubernamental.

La ciclotimia oficial es consecuencia directa de los problemas económicos y políticos que se avecinan. Con bajas sensibles en los niveles de popularidad, producto del siniestro en la estación Once y el enfrentamiento con los docentes que lleva a que millones de chicos pierdan días de clases, el Gobierno k deberá hacer frente en los próximos meses a graves problemas de caja. Este es el principal motivo por el cual ahora busca meter la mano en las reservas del Banco Central.

Lejos de intentar abrir el abanico y encontrar soluciones superadoras que no pongan en riesgo la estabilidad monetaria, la primera mandataria muestra una marcada soberbia política y se cierra cada vez más en el círculo que conforman sus habituales aduladores como Juan Manuel Abal Medina (jefe de Gabinete), Florencio Randazzo (Interior) y Nilda Garré (Seguridad).

En diálogo con Hoy, el economista Pedro Andrieu, exsecretario de Comercio de la Nación y profesor emérito de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), afirmó que el panorama difícil que se avecina es producto de que “se están acumulando cosas que no son pagos regulares, como las deudas y fallos condenatorios del Ciadi (tribunal de arbitraje del Banco Mundial). Y Estados Unidos y otros países están presionando cada vez más. A lo cual se viene a sumar el fallo del juez norteamericano Thomas Griesa, que embargó bienes argentinos por los reclamos de los fondos buitres”, dijo Andrieu.

“La posibilidad de que el Banco Central se quede sin reservas genera una situación que, ante una emergencia, una corrida o lo que fuera, no va a haber recursos para salir de esa situación. Y en ese contexto, cuanto más información brinde el Banco Central de que se va en esa dirección, se va a generar más preocupación y más temores en la gente”, explicó Andrieu.

También dijo que hay que seguir muy de cerca la evolución de la economía mundial, especialmente en lo que se refiere al principal socio comercial de la Argentina, que es Brasil. “El vecino país ha anunciado una baja muy considerable de su economía, y si eso se traduce en una baja importante de las importaciones, contribuiría a hacer más pesada la situación, ya que entrarían menos divisas”.

Los problemas no solamente son económicos, sino también políticos. La delicada situación de Amado Boudou, seriamente comprometido en un escándalo de corrupción relacionado con la impresión de billetes en el Banco Central, lo está llevando a quedar cada vez más relegado en la estructura de poder de la Casa Rosada. Y permite que un personaje como Guillermo Moreno, que por estas horas está en un viaje de negocios por un país africano gobernado por una dictadura desde hace más de treinta años, se vaya convirtiendo en un ministro plenipotenciario. Las consecuencias ya se están sintiendo en la actividad económica, con sectores productivos estancados ante la imposibilidad de importar insumos básicos y un mercado interno que registra un creciente desabastecimiento. En otras palabras, la situación vuelve a poner de manifiesto una preocupante ausencia de materia gris dentro del Gobierno nacional.

“El avance sobre las reservas del Banco Central se produce en momentos en que la recaudación está a niveles récord históricos en la Argentina. De hecho, este año se van a recaudar 700 mil millones de pesos. Pero igual el Gobierno tiene un agujero de caja de 100 mil millones, lo que equivale a 13 puntos de la recaudación, incluyendo todos los gastos del Estado y los pagos del capital de la deuda externa”, dijo a Hoy el economista José Luis Espert. Y agregó: “Básicamente nos encontramos con un avance a full contra el Banco Central y una discrecionalidad absoluta para publicar lo que al Banco Central le plazca. Es por un problema de caja. Y esto nos va a conducir hacia un mayor nivel de incertidumbre, con un poco más de inflación y un dólar que va a estar más demandado”.

Desesperadas denuncias de Boudou

La situación de Amado Boudou por el escándalo Ciccone es cada vez más complicada. Y por eso no fue casual que ayer, en un gesto de desesperación, saliera con los tapones de punta contra algunos medios nacionales al acusarlos de tener “actitudes destituyentes”. Eso no fue todo. También denunció al espacio de Eduardo Duhalde y a la empresa Boldt de estar detrás de las denuncias y negó conocer al exdirector de Ciccone Alejandro Vandenbroele, señalado como su supuesto testaferro.

El vicepresidente advirtió sobre la existencia de una “gran operación mediática” que lo relacionó con el empresario Vandenbroele, y aclaró que todavía no había dado explicaciones sobre el caso porque no pretende ser un “amplificador involuntario” de polémicas que involucran al Gobierno.

“El nivel de contradicciones es tan fuerte que no necesita análisis”, opinó Boudou, y confió en que “el tiempo va a demostrar que no tengo nada que ver” con la empresa Ciccone y la impresión de billetes. Boudou aseguró que “no conozco a Vandenbroele, sí soy amigo de José María Núñez Carmona”.

La defensa de Marcó del Pont deja muchas dudas

La presidenta del Banco Central (BCRA), Mercedes Marcó del Pont, ayer tuvo que presentarse en el Congreso para hablar sobre el manotazo que prevé realizar el Gobierno de las reservas. Su alocución dejó más dudas que certezas, dado que si bien aseguró que la entidad “seguirá gozando de autarquía”, al mismo tiempo afirmó que “se recreará una nueva institucionalidad que sea funcional” al proyecto K.

La funcionaria afirmó también que “el proyecto no deja ningún resquicio para que el Banco Central salga con la maquinita directamente a financiar a las empresas, como se está diciendo”, y, respecto de la utilización del uso de reservas de libre disponibilidad para pagar deuda externa, puntualizó que el texto “simplemente lo que hace es dejarla asociada a la posibilidad de desendeudamiento”.

Marcó del Pont expuso durante cuatro horas y veinte minutos en una reunión que presidió el titular de la Comisión de Finanzas, Carlos Heller (Nuevo Encuentro), cercano al oficialismo, con la participación de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Legislación, conducidas por los kirchneristas Roberto Feletti y Luis Cigogna, a las que fue también girado el proyecto.

La titular del BCRA se enfocó en justificar la necesidad de modificar la Carta Orgánica de la entidad para terminar con el régimen de convertibilidad establecido en 1992, que, dijo, “es una norma pensada para otro país”.

Marcó del Pont defendió con ímpetu el uso de las reservas de libre disponibilidad para pagar deuda pública al destacar que es una “opción estratégica” ante los cuestionamientos que, entre otros, le formuló el diputado y antecesor en el cargo, Alfonso Prat Gay (CC).

Respecto de las funciones de superintendencia de bancos que también asumirá el directorio del BCRA, Marcó del Pont admitió que habrá un rediseño del control y que la autoridad monetaria “tiene que involucrarse mucho más en la supervisión de las entidades financieras”.

Comentá la nota