Con 20.642,2 hectáreas de olivares la aceituna es la segunda especie frutal con mayor superficie implantada en Mendoza, luego de la vid.
Según informaron desde el Ministerio de Agroindustria y Tecnología, "el olivo es entre los frutales monitoreados por el Censo, la especie de mayor participación en el total de la superficie frutícola implantada, con 20.642,2 hectáreas".
"Ese número resulta alentador si se lo compara con el obtenido en el primer censo realizado en la Provincia en 1992. Por aquel año, la superficie estimada de olivares era de 13.700 hectáreas; es decir, que en la provincia durante los últimos años se han cultivado casi 7 mil hectáreas más de olivos", indicaron.
A través de un comunicado de prensa, desde el organismo señalaron que de acuerdo con el libro "Sectorial de Olivo", elaborado a partir de los datos del Censo Frutícola Provincial 2010 desarrollado por el IDR (Instituto de Desarrollo Rural), "con 20.642,2 hectáreas de olivares la aceituna es la segunda especie frutal con mayor superficie implantada en Mendoza, luego de la vid".
Destacan asimismo, que el creciente consumo mundial de aceite de oliva ha estimulado al productor local a volcarse a la producción de aceitunas destinadas para este fin y a incorporar tecnologías que permitan obtener "un producto de excelente calidad". "Es por eso que el panorama varietal del olivo ha presentado variaciones importantes desde el primer censo provincial realizado en 1992 a la actualidad: de 9 especies registradas, hoy el mercado local cuenta con 21", añade el texto del comunicado.
De los datos elaborados por el Censo se desprende además que hace veinte años la principal producción de aceitunas era destinada a la industria conservera, mientras que actualmente la distribución por destino muestra que el principal es el aceite. Mientras en 1992 el 62 por ciento de la cosecha era destinado a conservas, un 23 por ciento se utilizaba sólo para aceite y el 15 por ciento restante para doble propósito.
En 2010, en cambio, sólo el 25 por ciento se usa para conservas, el 49 para aceite y el 26 por ciento de la cosecha para doble propósito. Respecto de los destinos reales de la superficie implantada, la distribución se da en 73 por ciento para aceite y 27 por ciento para conservas.
En Mendoza, el cultivo se concentra principalmente en las regiones Norte y Este, compartiendo el oasis irrigado recorrido por el río Mendoza y Tunuyán; y la región Sur, de mayor extensión, atravesada por los ríos Diamante y Atuel.
Comentá la nota