Puntualmente, alcanzó los $ 222 millones de pesos, mostrando un incremento del 37,59% respecto del período 2010. El impuesto que más creció fue Ingresos Brutos, que grava al comercio y a la industria. La contrapartida fue el Inmobiliario, que no mejoró pese al gran crecimiento habitacional.
Alcanzó los $ 222.046.236, mostrando un incremento del 37,59% respecto del período 2010.
Dicha cifra esta compuesta por la recaudación de los siguientes impuestos, los que se exponen en forma comparativa con el año 2010:
Ingresos Brutos, el principal impuesto que grava a la actividad económica genuina -comercios e industrias- aportó mas de 187 millones, contra 134 del año 2010.
Luego se ubicó el impuesto a los automotores que superó los 25 millones contra poco mas de 18 millones del año anterior.
En tercer lugar aparece el impuesto inmobiliario, el único que no mostró crecimiento y rozó en ambos años los 5 millones.
El impuesto a los sellos llegó a casi 4 millones contra 3.500.000 pesos de 2010.
El incremento en la recaudación no está dado básicamente por un mayor consumo, sino por el incremento en las tasas impositivas y el efecto inflación.
Fuentes del gobierno admitieron que no se notan mejoras en los volúmenes de productos vendidos sino en los volúmenes de dinero facturado, precisamente por el alza permanente en precios.
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