Muchos ciudadanos se instalaron en otras ciudades ya sea por cuestiones de estudio, laborales o familiares. La realidad es que hay miles de representantes de Corrientes repartidos por el mapa argentino y lo más llamativo es que va en aumento cada año.
Desde hace tiempo, son los jóvenes quienes en su mayoría se animan a probar nuevas oportunidades y se alejan de la tierra de origen. La información indica que del total de personas que sale de la provincia, muy pocos regresan.
No existen cifras oficiales o estadísticas reales del número de correntinos fuera de su lugar de origen.
En Córdoba, por ejemplo, hay una gran cantidad de representantes que fueron impulsados por un objetivo claro, y el tiempo hizo que forjaran su destino en esos lugares serranos.
Según el dato oficial con el que cuenta EL LIBERTADOR, en el año 2001 había más de 6.500 correntinos de todas las edades viviendo en la provincia cordobesa. En la actualidad, a más de diez años, estiman que se habría duplicado este número de habitantes del terruño taragüí.
Tanto es así que un grupo de correntinos se reunió y creó Coembotá Centro de Residentes Correntinos en Córdoba, con el objetivo de generar un espacio que los identifique en una ciudad tan distinta de la que ellos provienen.
También hay sangre correntina en otras latitudes, sobre todo en provincias vecinas como por ejemplo Misiones, donde hay marcada presencia de alma guaraní.
En tanto que Buenos Aires es el distrito más significativo de lugar que alberga a correntinos, ya que allí llegan muchos jóvenes y familias enteras con la ilusión de encontrar un trabajo o de alguna actividad para subsistir. En la Capital Federal también existe una Casa de Corrientes, donde convergen muchos para conservar costumbres y no olvidar a su provincia querida.
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