El DT Miguel Angel Russo considera que su equipo va de menor a mayor en cuanto al juego y la curva de rendimiento es ascendente, pero todavía se está lejos del ideal.
Ayer en la práctica que se desarrolló en la mañana soleada de Arroyo Seco, el semblante general del cuerpo técnico y de los jugadores canallas era de conformidad con lo hecho ante Huracán, aunque estaba la lógica contrariedad por no haber podido conseguir la victoria tras generar un puñado de chances netas en las narices del arquero Daniel Islas. Central no tuvo puntería y por eso sumó de a uno. Claro que el dominio fue en base al despliegue y la enjundia, más que por haber desplegado un aceitado funcionamiento colectivo y monopolizar la pelota.
Así Russo entiende que la principal virtud del equipo ante Huracán fue haber sostenido la intensidad a la hora de presionar y generar chances de gol a lo largo de los 90 minutos, algo que no fue tal ni en el triunfo ante Boca Unidos y mucho menos en la caída ante Sarmiento. Por eso el DT cree que Central está en etapa de crecimiento colectivo y esto no es un dato menor para un equipo que arrancó de cero tras quedarse en la puerta del objetivo en la temporada pasada. Otra arista que valora Miguel es el auspicioso ingreso de los juveniles, como pasó con Nery Domínguez y Pablo Becker. Por supuesto que los pibes no deben ser los salvadores, pero pueden aportar soluciones en un momento determinado.
Russo y los jugadores saben que hay mucho por mejorar. En referencia a que las líneas estén cada vez más respaldadas y que tener la pelota en los pies sea provechoso y no un problema. "Hay que darle valor a la pelota", fue la frase que repitió ayer Russo en la práctica de fútbol de los que no fueron titulares ante Huracán. Todo un símbolo de lo que pretende el DT.

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