Crecen los plazos fijos en pesos

Crecen los plazos fijos en pesos
Cada vez más neuquinos optan por esta forma de ahorro frente a las restricciones a la compra de dólares. De todas formas, las tasas de interés se ubican entre los 8 y los 14 puntos, por debajo de la inflación.
Debido a las restricciones a la compra de dólares hubo un incremento en las colocaciones en plazos fijos en pesos. El fenómeno, que constituye una tendencia nacional, también fue confirmado desde distintas entidades locales que vieron un fuerte recorte de los plazos fijos en dólares y un crecimiento de los de pesos.

Esteban Pourreres, gerente comercial de la sucursal Neuquén del Banco Nación, explicó a La Mañana de Neuquén que “lo que notamos este año es que debido a las restricciones primero hubo una caída fuerte de los plazos fijos en pesos y en dólares. Luego, a partir del último bimestre notamos un cambio y la gente se está volcando al plazo fijo en pesos como inversión”. El gerente del Nación proyecta que los plazos fijos en dólares en la entidad cayeron casi un 30 por ciento. En la actualidad la cartera de plazos fijos en dólares del Nación se sitúa en 3 millones mientras que los de pesos trepan a 70 millones para plazos fijos, con lo cual la relación es de 80% en pesos y 20% en dólares.

La misma tendencia confirmaron desde otras entidades que prefirieron mantener el anonimato.

Impacto nacional

A nivel nacional, en agosto pasado los plazos fijos en moneda local consiguieron la suba más alta de los últimos años, pese a que las tasas siguen siendo negativas en términos reales (casi diez puntos menos que la inflación) y que el dólar se mantiene en un sendero ascendente, tanto el oficial como el "blue". Según los datos publicados por el Banco Central, el mes pasado el aumento llegó a los $8.700 millones al 17 de agosto, lo que representó una suba de 6,4%.

Se trata de un aumento muy importante que reafirma una tendencia que se viene notando desde que el Gobierno impuso las restricciones para la compra de dólares en octubre pasado. Los fondos que antes se utilizaban para la compra de divisas ahora quedan, al menos en parte, en el sistema financiero. De hecho, el aumento de depósitos a plazo se había estancado en septiembre y octubre de 2011 por la corrida al dólar, pero desde principios de este año la tendencia comenzó a revertirse.

Según un informe del BCRA, los plazos fijos provienen tanto de minoristas como de empresas que efectúan colocaciones por más de 1 millón de pesos. Aunque no está discriminado, en general el crecimiento se viene dando por los depósitos de empresas e inversores institucionales que quedan atrapados en el sistema.

El año pasado, por ejemplo, el sector privado giró u$s 1.650 millones al exterior en concepto de utilidades sólo en el segundo trimestre. Este año la cifra fue de apenas 2 millones de dólares. Por lo tanto, esos fondos que potencialmente podrían haberse destinado a la compra de dólares quedaron dentro del sistema. Los fondos comunes de inversión y las compañías de seguros fueron obligados por distintos motivos a desinvertir en el exterior, por lo que tuvieron que reingresar los fondos a la Argentina. Buena parte de ese dinero que estaba colocado en activos externos termina también en plazos fijos.

En tanto, el aumento interanual de los plazos fijos también fue notable y llegó en agosto pasado a nada menos que al 45%, superando levemente el aumento del crédito al sector privado, que crece el 42,8%. También esta variable viene repuntando en los últimos meses, tras registrar una desaceleración en los primeros meses de 2012.

Suba de tasas

Pourreres también destacó que “si bien paga menos que la inflación, el plazo fijo algo resguarda la inversión de los ahorristas”. En el Nación ofrecen distintas tasas de interés según el tipo de cliente. Para quienes realicen la contratación vía Internet o desde los cajeros electrónicos, la tasa trepa al 14,25% para operaciones de hasta $500.000. Para quienes van directamente a la sucursal, la tasa cae al 8%. Esto se debe a que el banco busca promover el home banking. Aunque para grandes montos, las tasas también se acercan al 14%.

En el sector financiero muchos creen que el escenario más probable para el último trimestre de 2012 es que las tasas de interés se acomoden al alza, tanto para la captación de depósitos como para el costo del crédito. Hay una serie de motivos que, según reconocen en los bancos, estarían confluyendo para que se produzca este escenario, que podría llevar la Badlar (tasa de plazo fijo mayorista) del 14% anual a un nivel más cercano al 16% para fin de año.

Además, resulta habitual que a fin de año aumente la presión sobre el mercado de pesos debido a la mayor demanda del público por hacerse de fondos para enfrentar las Fiestas y las vacaciones. Por tal motivo, habrá que ver cómo se comportan tanto las tasas como el dólar una vez que pasen estos fenómenos estacionales.

Crecimiento

El año pasado se produjo un brusco empinamiento de las tasas, al punto que la Badlar superó niveles del 22% anual. Pero en ese caso fue por la necesidad de incentivar las colocaciones en pesos ante el creciente fenómeno de fuga al dólar. Ahora se supone que cualquier variación sería mucho más gradual, ya que justamente las restricciones cambiarias impiden una masiva compra de divisas, especialmente para las empresas.

La cotización del dólar en el oficial mostró una clara aceleración en los últimos tres meses, que ya supera el 15% en términos anualizados. Y en algún momento hasta llegó a ser el 17% anualizado. Claramente el Central va convalidando una suba algo más acelerada de la divisa, al no salir a vender o hacerlo sólo con cuentagotas. Por eso hay quienes entienden que la tasa de los plazos fijos que ofrecen las entidades debería ir acomodándose a niveles más cercanos al 20%. Además, desde algunos bancos aseguran que también comenzó a aumentar fuerte el crédito: en la segunda mitad del año los bancos salieron de la actitud defensiva que habían tomado tras la introducción de las restricciones y volvieron a volcarse con mucha más agresividad a colocar crédito. A eso se suma el otorgamiento de préstamos personales o la financiación con tarjeta, con la obligación de prestarles a las Pymes a tres años y a una tasa del 15% anual como máximo. Esto genera mayor necesidad de pesos, que por el momento son abastecidos por el aumento de los plazos fijos.

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