Crecen los incendios por falta de lluvias y el calor

Suman más de 190 los focos ígneos atendidos por personal de la Coordinación Provincial de Manejo del Fuego, que ya consumieron más de 1.500 hectáreas durante la temporada de incendios forestales que se inició el 1 de julio.
Es que el intenso calor de las últimas semanas no da tregua y combinado con la actitud irresponsable de algunas personas provocan serios daños en los diferentes ecosistemas de nuestra provincia.

La situación se agrava con la superposición de la temporada de incendios en la zona del Ramal jujeño y de los Valles, por lo que el personal se debe dividir.

A tal punto llega la situación que de manera prácticamente simultánea los brigadistas debieron enfrentar tres focos: en la zona de La Lucrecia, en Siete Aguas y en los Altos de Reyes, todos ellos provocados intencionalmente.

El sábado por la tarde en la zona de La Lucrecia se produjo un foco que terminó por calcinar más de 350 hectáreas entre superficie desmontada y bosque nativo, y que recién pudo ser controlado ayer.

Según explicó el coordinador José Luis Llampa se trató de un frente “que no era uniforme” y que alcanzó una superficie “perimetral de unos 35 kilómetros”, señaló.

Señaló que desde hace cuatro días están combatiendo un incendio provocado en la zona de Siete Aguas en la cercanía de la ruta a Palma Sola que por estas horas llevaría consumidas 100 hectáreas.

“No terminamos de salir del incendio de la Lucrecia, que nos tomó cinco días contenerlo y que todavía no está extinguido completamente porque tenemos troncos y leña humeando, que ya se inició otro” afirmó Llampa.

De la misma manera informó que no sólo el calor está jugando en contra, ya que debido a las fuertes ventiscas no se puede utilizar el avión hidrante.

“Dadas las condiciones no se está utilizando, además de que la mayoría de los incendios se trata de bosques nativos, altos, donde por más que le tiren agua no llega a donde realmente tiene que actuar”, explicó el coordinador de Manejo del Fuego.

Por otra parte afirmó que si bien en nuestra ciudad tuvo lugar una fuerte lluvia, y en muchos barrios fue un diluvio, hay partes de Alto Comedero que no llovió nada, en algunas partes del Ramal y a Perico llegaron algunas gotas, y así tampoco llegó a San Pedro, ni a la zona de Altos de Reyes.

Los focos activos

El incendio en Siete Aguas, ubicado a unos 1.600 metros sobre el nivel del mar se inició el sábado pasado, y con un sobrevuelo realizado en la zona se pudo confirmar que inició a raíz de una quema de cordones que se “salió de control” y que terminó en los bosques nativos. Si bien no hay una confirmación de la cantidad de hectáreas calcinadas se estima que podría alcanzar unas cien.

Mientras tanto en la zona de Alto de Reyes (2.000 msnm) se inició el lunes por la tarde, según la primera información las llamas nacieron con la intención de “ahuyentar a un puma que merodeaba en la zona.

Por lo tanto los lugareños iniciaron el incendio y este finalmente se les fue de las manos” dijo Llampa. “Si bien esto es algo que sucede en el campo, normalmente cuando los felinos acechan los animales de granja de los lugareños”, la propagación de las llamas se produjo muy rápido debido a las condiciones climáticas. (Ignacio Igarzábal)

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