Crecen las faltas graves en el tránsito de la ciudad

Se labran cientos de infracciones por cruzar con luz roja, exceso de velocidad y alcoholemia. Los concejales adelantaron la presentación de un proyecto para aumentar las multas que hoy van de 2 a 3 mil pesos.
El aumento de infracciones de tránsito consideradas «graves» preocupa a los concejales. Cruzar con luz roja, conducir sin licencia habilitante, excesos de velocidad además de conducir bajo los efectos del alcohol, son faltas comunes en la ciudad que se incrementaron respecto al año pasado, si se tienen en cuenta las estadísticas del Tribunal de Faltas.

De acuerdo a esos datos, desde enero a octubre de 2012 se cometieron poco más de 8.332 faltas. 2.141 corresponden a causas graves: 829 fueron por casos de alcoholemia positiva, 492 por conducir sin licencia, 455 por exceso de velocidad y 285 por violar la luz roja.

Una vez conocido este informe, los ediles manifestaron su profunda preocupación al considerar que el número de infracciones es demasiado elevado y la situación se torna delicada.

Con relación al tema, Alejandro Nogar aseguró que las autoridades «debemos velar por la seguridad de todos los ciudadanos y no podemos permitir que este tipo de situaciones vayan en aumento».

Es de destacar que el informe indica claramente que la cantidad de infracciones por alcoholemia supera ampliamente al resto, aunque no deja de ser preocupante que en segundo, tercer y cuarto lugar se encuentren también otras faltas graves.

«En la próxima sesión presentaremos un proyecto de «Modificación de la Ordenanza Municipal N° 2859/11» con el que buscaremos incrementar ampliamente el valor de las multas establecidas» adelantó Nogar.

Explicó su proyecto asegurando que «si bien es cierto que algunas penas puedan tener efecto disuasorio respecto de algunas personas y en algunas circunstancias, no nos garantiza siempre que este efecto esté presente en la mayoría de los casos que se dan en la realidad».

«En otras palabras -graficó- lo que expreso es que desgraciadamente la gente sólo cumple con las normas establecidas si se le aplican multas muy altas que le haga doler el bolsillo».

El parlamentario explicó que «una de las funciones de la pena es el carácter disuasorio. Esto implica que las personas se vean, de alguna manera, cohibidas frente a alguna multa, pena o la aplicación de alguna sanción. Hoy tenemos multas que ascienden a los 2.000 ó 3.000 pesos y, por el otro lado, tenemos una gran parte de la población que tiene ingresos que le permite despreciar esos montos o las sanciones, entonces incumplen con total descuido ya que, si son multados, pagan y al otro día vuelven a infringir las leyes. Entonces la ley se transforma en un mero impuesto que permite manejar borracho y poner en peligro al resto de la población».

«Lo que buscamos es que no sólo se sancione a aquel que infracciona el Derecho Contravencional sino que, con multas muy elevadas, se evitará que muchas personas manejen de manera inadecuada o irresponsablemente. Recién ahí funcionará completamente la pena, cuando se aplique y y cuando sirva para disuadir a las personas a que cometan las infracciones tipificadas en el Código de Faltas o cualquier régimen legal».

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