Los vecinos de Río Grande se han acostumbrado a tratar de deshacerse de la basura como pueden.
RIO GRANDE.- (25 de noviembre) La ciudad de Río Grande, desgraciadamente, presente un estado preocupante en materia de basura domiciliaria e industrial. Además de los predios llenos de basura industrial en el supuesto polo tecnológico que la Presidenta de la Nación se empeña en poner como modelo en todo el país, se suman los basurales clandestinos que se van generando en la pediferia de la ciudad como consecuencia de diferentes factores.
El crecimiento urbano, la proliferación de asentamientos uranos, la deficiente recolección de la basura, la imposibilidad de acceder al relleno sanitario, la ausencia de lugares que oficien de terminales transitorias, la nula inversión en reciclaje o capacitación para la calificación de residuos orgánicos de inorgánicos, y la falta de una política de preservación del Medio Ambiente en la ciudad de Río Grande son parte de un mismo problema.
Hace mucho tiempo el Concejo Deliberante aprobó una iniciativa para que en algùn sector de la ciudad el Municipio disponga de un predio dónde los vecinos puedan ir y depositar sus residuos domiciliarios o voluminosos, cuando el recolector, por alguna razón, no lo recoge. Este predio sería limpiado periodícamente y los residuos se trasladarían al correspondiente relleno sanitario. Sin embargo, la medida nunca se efectivizó.
Otro de los serios problemas son los flamanetes asentamientos que poco a poco han ido ganando espacio en diferentes puntos de la periferia de Rìo Grande.
Esos asentamientos, en su totalidad, están privados de los servicios básicos mientras, en algunos casos, esperan que el Gobierno de Fabiana Ríos se digne a efectivizar la Ley de Expropiación votada por la Legislatura.
Pero además, esas miles de familias que viven en condiciones precarias, al igual que el resto de los vecinos de Rìo Grande, diariamente generan residuos que ningún camión de Agrotécnica pasa a recoger. Solamente se dispusieron algunos volquetes dónde la vecindad puede arrojar la basura, pero por lo general se llenan muy rápidamente y los despedicios comienzan a caer y las bolseas de polietileno empiezan a volar.
Así, resulta vergonzoso ver espacios como las Chacras de la Margen Sur; la rivera del río Grande; el Parque Industrial; y demás lugares de la ciudad.
El problema de la basura, sin embargo, no es solo un problema cultural, no todo el mundo esta comprometido con el Medio Ambiente, la higiene, o las buenas costumbres, por ello es necesario que existan políticas apropiadas para hacer frente a este flagelo al que, entendemos, no se le esta prestando la debida atención.

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