Crece la tensión por las sanciones a Irán

Londres podría redoblar su presencia militar

LONDRES.- Gran Bretaña podría reforzar su presencia militar en el estrecho de Ormuz para impedir cualquier intento por parte de Irán de bloquear el paso de los buques petroleros en el Golfo Pérsico, una amenaza que el régimen de Mahmoud Ahmadinejad volvió a lanzar tras el embargo petrolero impuesto anteayer por los países de la Unión Europea.

El ministro de Defensa británico, Philip Hammond, dijo ayer en Londres que la decisión de enviar el domingo pasado al estrecho de Ormuz un buque de guerra como parte de una flotilla internacional "fue una señal clara a Teherán".

"Gran Bretaña cuenta con una capacidad de contingencia para reforzar la presencia militar si en cualquier momento lo consideramos necesario", agregó.

Estados Unidos, que envió un portaaviones al Golfo, anunció que no tolerará un bloqueo de la ruta más importante del mundo para el transporte marítimo de petróleo.

Un día después de que la UE anunciara la imposición de un embargo petrolero a Irán a partir del 1° de julio por su controvertido programa nuclear, el régimen teocrático insistió ayer en que la medida afectará a la economía del país, pero tendrá "graves consecuencias" para la estabilidad de la zona.

La cancillería iraní llamó a consultas al embajador de Dinamarca -cuyo país ostenta la presidencia de turno de la Unión Europea- y acusó a Bruselas de adoptar una postura "hostil" hacia Teherán.

"Algunos elementos en la UE, siguiendo las políticas de Estados Unidos, están buscando generar tensión en las relaciones con Irán", le transmitió Ali Ashghar Khaji, viceministro de Relaciones Exteriores, al embajador danés, Anders Christian Hougaard.

Mientras tanto, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, descartó una intervención militar en Irán, y dijo que la "mejor solución" sigue siendo avanzar en la vía política.

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