El gobierno provincial no parece tener una solución para el corte de las rutas en la zona petrolera de 25 de Mayo por parte de unos cuarenta desocupados de la localidad que son respaldados por la Multisectorial. El subsecretario de Trabajo, Marcelo Pedehontáa, afirmó ayer a LA ARENA que el "gobierno provincial está trabajando" en esa cuestión, aunque quedó en evidencia de que por ahora no hay mayores avances en un arreglo, cuando se le requirió saber cómo lo iban a solucionar.
Durante el fin de semana, Pedehontáa se comunicó con algunos de los referentes de los desocupados y, trascendió desde esa localidad, que también con el intendente David Bravo. La idea era darle algunos puestos de trabajo a los cuarenta manifestantes que desde hace poco más de una semana están cortando la ruta nacional 151 a la altura de El Sauzal. Estos reclamana que las autoridades y representantes de las firmas se acerquen al piquete para negociar.
"El conflicto tiene varias aristas, están los desocupados, las empresas, y hasta lo político", afirmó Pedehontáa dando a entender que el piquete podría haberse generado a raíz de la participación de dirigentes locales y que hoy los ha superado. De hecho, la Multisectorial de 25 de Mayo, que reúne a los partidos que no están en el gobierno y a fuertes sindicatos de la zona, se solidarizaron con los manifestantes y elevaron un petitorio al gobernador Oscar Mario Jorge. Allí reclaman que se respete el cupo del 80 por ciento de mano de obra local en las firmas petroleras, como se establece por contrato, y que la Oficina de Empleo salga de la órbita municipal, entre otros puntos.
La falta de respuesta de Pedehontáa dejó en evidencia que el gobierno provincial quedó impotente ante un conflicto que se ha extendido y que tiene múltiples facetas. Todos presionan: desde el intendente David Bravo, que no quiere sentarse a negociar con los manifestantes; las empresas, que influyen desde lo económico; y los gremios, algunos apoyando a los desocupados como el de petroleros de Bahía Blanca y La Pampa, la Uocra y camioneros, o en contra, como los petroleros de Río Negro y Neuquén.
Los desocupados cortaron el lunes pasado la ruta 151 y reclaman por puestos de trabajo en las empresas petroleras locales. Afirman que esos puestos son otorgados por la intendencia a personas llegadas de otras provincias y no se cumple el cupo para los veinticinqueños. Actualmente, hay tres piquetes, uno en la ruta 151, otro en la 34 y el restante cerca de Casa de Piedra. Detienen a todos los camiones que lleven elementos, maquinarias y otros bienes de las firmas petroleras. Además, se alargaron los tiempos en que los vehículos particulares son retenidos en los piquetes, que pasó de media hora a una hora.
Tensión.
En tanto, la situación política en 25 de Mayo parece agravarse, ya que la cuestión sindical se sumó a los conflictos políticos que desde que asumió el intendente Bravo mantiene con la oposición.
Ayer, apenas comenzó la mañana, desde la Radio Municipal de 25 de Mayo, su director y locutor, Miguel Angel Villablanca, comenzó a fustigar a los manifestantes a los que trató de "vagos" y hasta afirmó que la presidenta del Concejo Deliberante, Miriam González, y el presidente de la UB local, Juan Carlos Ponce, alentaban la protesta y habían llevado "plata, droga y alcohol" a los desocupados.
A media mañana, los dirigentes opositores, tanto de partidos políticos como sindicalistas, fueron hasta el corte y regresaron a la localidad con varios de los manifestantes. Unas veinte personas, entre ellas González y Ponce, se dirigieron entonces a la sede de la radio, ubicada en la calle General Pico al 800, para reclamar por el derecho a réplica. Enterados, Villablanca y una locutora, se dirigieron hacia la comisaría, que se encuentra en diagonal al estudio, ante el temor de que la emisora fuera tomada, según afirmaron. Desde la sede policial continuaron la transmisión y convocaron a defender la radio a los adictos al intendente. También denunciaron supuestas amenazas.
El grupo opositor se instaló en la puerta de la comisaría y sumó a más gente que comenzó a llegar en automóviles al lugar. Entretanto, un grupo de municipales se congregó en las afueras y el interior de la radio. En ese momento, varios dirigentes temieron un choque.
Poco después intervino la fiscal subrogante de la localidad, que medió entre los dirigentes y los locutores. Hubo un encuentro dentro de la comisaría y hasta uno de los desocupados habló por la radio. Aunque la funcionaria judicial intentó acercar a las partes, finalmente los dirigentes opositores se retiraron ante los insultos de Villablanca.


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