Calidad de vida, oferta cultural y tiempo para la familia. Podría haber 40.000 nuevos habitantes en la última década
Hay quizás un cuarto ingrediente: la inseguridad de Buenos Aires. Aunque parezca muy alejado de Roca, lo cierto es que sólo en el último mes del año 2009, catorce matrimonios con hijos que vivían o aún viven en Buenos Aires, alquilaron casas en Roca para mudarse en los primeros meses de 2010.
"Hubo muchísimas consultas de alquiler de gente de Buenos Aires que quería venir a radicarse. Pero concretamente, nueve de ellos ya vienen a instalarse porque ya tienen trabajo. Las demandas comenzaron en octubre", comentaron a "Río Negro" desde una de las inmobiliarias más importantes de la ciudad. Las otras inmobiliarias consultadas, sumaron a ese número cinco casos más. Pero lo cierto es que hace algunos años que este fenómeno particular no hace más que crecer (ver aparte).
El otro índice de crecimiento de la población está relacionado con el petróleo y la minería. A diferencia de lo que ocurría hace años, muchas familias deciden ahora instalarse en Roca, mientras el trabajador hace el régimen de 20 x 10 (según el caso). En parte porque los precios de los alquileres son inferiores que en Neuquén, y en parte, según las inmobiliarias, porque Roca tiene un perfil más familiar.
Aunque no hay censos oficiales desde hace 9 años (el último arrojó que la población de Roca es de 78.252 habitantes), los medidores de alumbrado residencial son una buena referencia para medir el crecimiento poblacional. Para ser más exactos, del 31 de diciembre de 2003 al mismo período del 2008, se registró un aumento del 22,3 por ciento del alumbrado. Esto quiere decir, en números, que en ese período se incorporaron a la ciudad 5.378 viviendas nuevas, de acuerdo a los datos que maneja el Municipio de General Roca. Se calcula, en general, que esa cifra debe multiplicarse por cuatro, por lo que habría 21.512 nuevos habitantes, sólo en ese lapso de tiempo. Desde el último censo, y tomando la misma medida del alumbrado, Roca creció mucho aún: ahora podrían estimarse 117.592 habitantes, 40 mil más que hace nueve años.
Anahí Tapatá, secretaria de gobierno del Municipio de Roca, cree que hay más razones para este hecho. Ella pone el acento en la tecnología. "En los ochenta –cita– el Valle no tenía telediscado directo internacional. Por eso, muchas empresas de la zona debían tener sus oficinas en el microcentro de Buenos Aires. La residencia física era una imposición. Pero eso cambió. Y aunque ahora parezca una obviedad, lo cierto es que las comunicaciones permiten que muchos de los que se instalan puedan hacer desde acá el mismo trabajo que habían antes en Buenos Aires, manteniendo sus clientes".
La situación ha cambiado desde los ochenta. Las centrales administrativas de las grandes empresas, hoy tienen su sede en Roca. Basta un recorrido por la ruta, para ver cómo se han multiplicado las sedes de las compañías. Y también para ver cómo Roca se convirtió en un destino que aparece en el mapa de las firmas de mercados importantes.
Aquel mismo motivo, el de la tecnología, sostiene Tapatá, "es condición necesaria y suficiente para que puedan hacer pie, además, en la calidad de vida", una de las razones más citadas a la hora de hablar del regreso a la ciudad natal o de la elección de Roca como lugar de residencia.
Puesta a buscar una razón desde adentro del municipio, Tapatá está convencida de que esta gestión hizo "despertar a la ciudad". "Aunque fue criticada, la decisión de los primeros años de invertir en la zona céntrica de la ciudad, en su embellecimiento, iluminación, rotondas que le dan agilidad al tránsito, y jardinería, hicieron que la ciudad se abriera. Estamos convencidos de que el centro de la ciudad debe ser justamente el centro de reunión de todos. Es una forma de integración. Esta era una ciudad cerrada y con las obras, se abrió. Eso a su vez generó iniciativa privada: se mejoraron los frentes de los comercios, se pintaron, se modernizaron".
Por fuera del municipio, Tapatá también cree que la dimensión cultural de Roca colabora en el crecimiento. Una apreciación que corroboran las inmobiliarias consultadas. "Hay consorcios enteros alquilados a estudiantes de otras ciudades de la provincia que vienen a instalarse a la ciudad para estudiar las carreras que se dictan aquí", dijeron a Río Negro. Consorcios que ocupan una de las zonas que se han extendido de la ciudad por Avenida La Plata, por ejemplo. En este caso, se trata de alumnos tanto de la flamante Universidad de Río Negro, como de la del Comahue y también del IUPA.
En cualquiera de los tres casos, la migración es provincial: salvo raras excepciones, la gran mayoría de los estudiantes que no son de Roca, vienen de ciudades de la provincia: El Bolsón, Bariloche, Cutral Co, Sierra Colorada, por citar algunos casos. A esto se le suman ahora los 365 aspirantes que se inscribieron en las sedes locales de la Universidad de Río Negro, según Pablo Bohoslavsky, y que este año se sumarán a la nueva población.
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