Los trabajadores mantienen las asambleas y el paro por tiempo indeterminado mientras se suman nuevos hospitales. Mañana, protesta nocturna
Aseguran que el impacto inflacionario esmeriló el poder adquisitivo de los salarios y piden que los ingresos se equiparen con la canasta alimentaria para una familia tipo, cuyo valor asciende -según la Unión de Trabajadores de la Salud- a unos 5.600 pesos.
Lo cierto es que ese gremio confirmó el fin de semana la continuidad del paro por tiempo indeterminado que ayer volvió a mostrar a los consultorios externos sin atención, al igual que las cirugías programadas. Sólo se receptaron urgencias en las guardias y los quirófanos funcionaron con las emergencias.
A media mañana, los trabajadores nucleados en la UTS realizaron la asamblea diaria donde se analizó el avance de los reclamos y cómo continuarán. Se definió en esa reunión que los referentes gremiales pedirán hoy la banca del ciudadano a la Presidencia del Concejo Deliberante para poder explicar los motivos de las medidas de fuerza y analizar la situación de la salud pública en la provincia.
A su vez, se confirmó la realización de una vigilia para mañana a la noche a la que fueron invitados dirigentes sociales, gremiales, instituciones y público en general. Se realizará en el acceso al hospital por calle Rosario de Santa Fe y buscará concientizar sobre la situación de los trabajadores de la salud. La medida se replicará en todos los hospitales que se mantienen con medidas de fuerza y que son unos 25 en toda la provincia.
“La noche de vigilia tiene un carácter simbólico de espera por el diálogo y la solución del conflicto. Es lo que buscamos pero que el gobierno hasta aquí no lo otorgó”, señaló Sandra Sommadossi, representante de la UTS en el San Antonio de Padua.
Junto con esto, se resolvió a nivel provincial convocar al Consejo Ecuménico para que oficie de intermediario y permita acercar a las partes para iniciar el diálogo.
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