Garré pasó a retiro a la cúpula de la Gendarmería y la Prefectura. Las protestas no mermaron y se extendieron a lo largo y ancho del país. Esta madrugada esperaban una respuesta del Gobierno
A la 1.30 de la madrugada, los efectivos autoacuartelados habían concluido, sin éxito, una reunión con las nuevas con las nuevas autoridades de las fuerzas. Y se dirigieron rumbo al Ministerio de Seguridad de la Nación para entregar un petitorio con sus reclamos. Afirmaron que si las autoridades del gobierno se comprometían -estapoando su firma en un acta acuerdo- a cumplir con lo establecido en un peitorio (no sancionar a los sublevados, establecer un minimo salarial de 7000 pesos blanco y establecer adicionales que no superen el 20% de los salarios) se levantaría la protesta.
“Esto no es un golpe de Estado ni queremos derrocar a ningún gobierno. No queremos desestabilizar a nadie. En cuanto tengamos el decreto por el que llegamos a un acuerdo salarial, ahí termina la protesta”, indicó en horas de la tarde uno de los voceros presentes en la concentración ubicada frente al edificio Centinela.
La primera propuesta realizada por el Gobierno nacional donde se anunciaba que se daría por única vez al personal de la Prefectura Naval “un pago compensatorio” (para los que cobren menos de $12.500) y que la Gendarmería cobrará sus haberes sin descuentos, no fue suficiente para que los manifestantes depusieran sus protestas.
De hecho, la decisión tomada más tarde por la ministra de Seguridad, Nilda Garré, de pasar a retiro a diez prefectos generales de la Prefectura Naval y de diez comandantes generales de la Gendarmería Nacional (ver recuadro) no hizo más que entorpecer las negociaciones.
Las negociaciones se trabaron, en un primer momento, debido a que el Ejecutivo nacional no estaba dispuesto a ceder en los puntos básicos del pliego reivindicativo presentado por los efectivos.
Varios de los voceros presentes en la concentración se pronunciaron a favor de que se avance con la sindicalización de los miembros de la Gendarmería y Prefectura, una discusión que hace tiempo se da hacia el interior de las fuerzas de seguridad. Incluso los manifestantes desistieron, en su gran mayoría, de dar a conocer su identidad por el temor a las represalias futuras.
“Somos respetuosos de las autoridades y de los gobernantes, pero nosotros no somos representados por ciertos jefes. Nosotros queremos llegar al día D, en el que podamos decir: A ver, Carlos, Pedro, ustedes son los delegados nuestros; participen en reuniones en las que se pueda pautar lo que van a pagar por el servicio en concepto de sueldo, viáticos, lo que corresponda”, indicó uno de los voceros presentes en el lugar.
Designan nuevas autoridades en las fuerzas
En una conferencia de prensa “exprés”, la ministra de Seguridad, Nilda Garré, anunció la remoción de la cúpula de ambas fuerzas en conflicto, designando al frente de la Gendarmería al comandante general Enrique Zach en reemplazo de Héctor Schenone, y al general Luis Alberto Heiler en reemplazo de Oscar Arce en la Prefectura.
Las movilizaciones llegaron a las provincias
Las protestas de los miembros de las fuerzas de seguridad lograron extenderse al resto de las provincias, como Corrientes, Chaco, Santa Fe, Córdoba, Santa Cruz, Chubut, Tierra del Fuego, entre otras.
Alrededor de un centenar de agentes de diversas delegaciones de Prefectura con asiento en Corrientes y Chaco se manifestaron ayer en la capital correntina, a fin de reclamar por el recorte de sus haberes de septiembre. La protesta contó con la presencia de agentes de las delegaciones de Corrientes, Paso de la Patria, Itatí y la localidad chaqueña de Barranqueras, quienes expresaron su descontento por los descuentos que sufrieron en la última liquidación de sus salarios.
Por su parte, más de 80 efectivos de la Prefectura Naval de Rosario se sumaron a la protesta, concentrándose frente a las instalaciones del edificio ubicado en la calle Buenos Aires al 300, en el macrocentro de la ciudad. Carlos Pérez, uno de los integrantes de la concentración, señaló que “apoyamos la medida de fuerza de nuestros compañeros (de Buenos Aires)” y que “están a la espera de lo que ellos resuelvan, porque nos sacaron el 60 por ciento del sueldo”.
Idéntica situación se dio en Córdoba, donde un grupo de aspirantes de la Escuela de Gendarmería de Jesús María, Córdoba, realizó una manifestación, donde uno de los voceros presentes sostuvo que los inconvenientes se vienen produciendo desde “hace rato”, pero el reclamo “estalló ahora”.
Reclamos en la Armada
Un grupo de suboficiales de la Fuerza Aérea se sumaron en la tarde de ayer a la protesta salarial de suboficiales y empleados civiles de la Armada, que tiene lugar frente al edificio Libertad, sede central de la comandancia de la Marina de Guerra.
Alrededor de 200 personas, unos con uniformes de la Armada y de Fuerza Aérea, más empleados de civil, cortaban el tránsito, aplaudían y proferían cánticos en señal de protesta por sus haberes, frente al edificio en la avenida Comodoro Py al 2000, del barrio porteño de Retiro.
El sur volvió a acuartelarse
Tanto Santa Cruz como Chubut son dos provincias que han mostrado permanentemente conflictos hacia el interior de sus fuerzas de seguridad en los últimos meses, viéndose afectadas por varios acuartelamientos de la Policía regional. En ese mismo sentido, el conflicto en Buenos Aires hizo mella de inmediato, lo que generó que los efectivos de Prefectura con asiento en Comodoro Rivadavia (Chubut), así como Río Gallegos y cinco ciudades más del interior de Santa Cruz, decidieran sumarse a las protestas.
En la provincia donde nació el expresidente Néstor Kirchner, un nutrido grupo marchó en el centro de la capital, situación similar a lo ocurrido en otras localidades como Puerto Santa Cruz, Puerto Deseado, Caleta Olivia, El Calafate y Puerto San Julián. Roberto Gómez, uno de los efectivos que participaron de la protesta en Río Gallegos, sostuvo que en la provincia hubo reducciones en los haberes de hasta 3.000 pesos.



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