Los gremios más cercanos al Gobierno redoblarán la presión esta semana para que la presidenta Cristina Kirchner apure un decreto con el fin de bajar el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, tal como lo pide la CGT.
Esa es la base del reclamo de la centra obrera que lidera el camionero Hugo Moyano, quien por lo bajo viene ejerciendo presión sobre el Gobierno -al cual es muy cercano- para que se modifique el mínimo no imponible.
El pedido cegetista es decididamente apoyado por los gremios de bancarios, metalúrgicos, mecánicos, petroleros y operarios de la industria siderúrgica, entre otros.
Según fuentes oficiales, el camionero explicó a la jefa de Estado en al menos dos oportunidades en el último mes que subir el tope salarial podría llegar a frenar que muchos gremios se ven obligados a exigir la reapertura de paritarias. "El objetivo de la CGT es que los trabajadores tengan más disponibilidad de dinero, lo cual también es bueno para la economía, porque podría impulsar más el consumo, pero hay que analizar el impacto fiscal", dijo una alta fuente oficial.
Si bien la fuente reconoció que una medida de estas características sería buena para conservar el poder de compra de los trabajadores, dijo que el Gobierno no está pensando ahora en modificar el tope salarial de Ganancias.
La tensión salarial recrudeció con fuerza en las últimas dos semanas por el anuncio de algunos gremios, como el de Luz y Fuerza, de exigir nuevas negociaciones para elevar al 35 por ciento los acuerdos cerrados en abril en un 22 por ciento. Esa situación hizo que los sectores gremiales más cercanos al kirchnerismo recordaran insistentemente al Gobierno que los topes de Ganancias deben ser modificados, atemorizados también por posibles desbordes salariales.


Comentá la nota