El vicepresidente comenzó a recorrer distritos bonaerenses, tanto del Conurbano como del interior. Ricardo Alfonsín también se moviliza
No fue casual que el martes Julio Cobos eligiera San Martín como el primer distrito a visitar. Fue uno de los pocos en los que Alfonsín perdió en la interna partidaria del pasado 6 de junio, cuando se consagró como delegado del Comité Nacional y apabulló a la lista que apadrinó entre otros el propio vicepresidente.
Cobos sintió ese golpe, y mucho, el que sufrió semanas más tarde en Neuquén, donde su protegido, el diputado Horacio Quiroga, cayó en la interna contra el intendente Martín Farizano, un radical K que contó con el apoyo de Alfonsín.
Ese impacto lo motivó a comenzar la campaña y la provincia de Buenos Aires es para el vice un terreno a conquistar. Días atrás lo dejó claro ante legisladores que visitaron su despacho y lo acompañaron a San Martín, primero, y más tarde, a Bahía Blanca, Tres Arroyos, Coronel Pringles y Villarino, todos distritos de la Sexta Sección Electoral.
En esa región, Alfonsín pisó fuerte con el apoyo de varios intendentes. El partido conserva una veintena de intendentes radicales pero no muchos se expresaban a viva voz por Alfonsín antes de la interna, cuando había quienes preferían mantener sus vínculos con Leopoldo Moreau y Federico Storani. Con su recorrida, Cobos demostró que no está dispuesto a regalarle a su rival ese capital pero cuenta con un problema nada menor: la carencia de referentes fuertes que le ayuden aglutinar ese capital, pese a los esfuerzos del intendente de Junín, Mario Meoni, y del diputado marplatense Daniel Katz.
Es que, tras la interna, Cobos se concentró en el núcleo duro que lo acompañó en su aventura con el kirchnerismo, pese a que no todos saldaron las heridas con sus correligionarios que siguieron a aquella a decisión.
Si Alfonsín desiste en pelear la Provincia, como ya parece inexorable (sólo será posible inscribirse en una candidatura para la interna) el cobista con más posibilidades de pelear la Gobernación es el intendente de San Isidro, Gustavo Posse.
La prueba de que el vínculo de Posse con Cobos continúa lo dio el martes al asistir al acto que lideró en San Martín, distrito de la Primera Sección donde el peronismo tiene una dura interna con protagonistas como el sindicalista Luis Barrionuevo. También estuvo Leopoldo Moreau, principal emblema de la derrota en la interna. En alianza con Cobos y Storani, fue quien impuso como candidato al previsionalista Eduardo Santín, finalmente derrotado por el alfonsinista Miguel Bazze.
Sumar apoyo en el Conurbano es el otro desafío de Cobos. Ansioso por fiscalizar la elección, para la elección del año pasado algunos de sus operadores intentaron reclutar a fieles evangelistas que, en comunidad, suelen ofertarse para las campañas a cambio de compromisos futuros. Podrían ayudar ante la falta de militancia, mucho más a un dirigente como Cobos, que aspira a triunfar en la interna abierta con apoyo del electorado independiente. La provincia de Buenos Aries, sabe, será clave en esa contienda.










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