Crece la oferta de alimentos para veganos en nuestra provincia

Se trata de personas que no consumen ningún producto derivado de animales. Ya hay diez restaurantes en Mendoza que ofrecen menúes específicos para ellos.
Mendoza no ha quedado ajena a la expansión del modo de vida vegano, que en el mundo gana cada vez más adeptos. La cara visible de esta situación es el mercado que ofrece sus productos y que aparece en expansión en la provincia. Quienes llevan este estilo de vida ven esto definitivamente con muy buenos ojos ya que facilita su vida cotidiana.

Por otra parte, es un segmento de mercado que tiene potencialidades y eso es lo que vieron y tratan de precisar investigadoras de la Universidad del Aconcagua, que están elaborando por primera vez un informe local sobre el tema.

María Paz Rego es la directora y María Alejandra Kindzersky la co-directora del estudio "Una nueva oportunidad de negocio dada por el veganismo-vegetarianismo y sus prácticas de consumo responsable en la Ciudad de Mendoza", que fue expuesto ayer en el marco de las Décimas Jornadas Anuales de Investigación de esa casa de estudios.

Aunque el abordaje no ha concluido, sí se ha podido tener una primera aproximación a este grupo, que lleva un estilo de vida basado en el respeto a todas las especies mientras que no consumen nada de origen animal.

Todos los consultados aseguran que ha crecido el número de mendocinos que se inclinan por el veganismo y que a nivel comercial donde más se refleja es en la oferta de alimentos, particularmente de restaurantes.

"Vimos que hay una tendencia mundial muy fuerte que ya se ha instalado en Buenos Aires, donde hay más oferta de productos, sin embargo aunque en Mendoza ha crecido, observamos que hay muchas cosas que faltan y que no se traen", explicó Kindzersky.

Por eso es que fijaron como objetivos determinar el comportamiento de las personas veganas como consumidoras, definir el tamaño del segmento de mercado local y, sobre el final, agregaron la necesidad de definir si realmente se trata de un segmento de mercado -como suponen- o sólo de una "tribu urbana". En definitiva, se apunta a cuantificar a los consumidores para determinar las potencialidades del mercado.

Más oferta, más demanda

Las investigadoras pudieron constatar que ya hay diez restaurantes que ofrecen menúes específicos para ellos, los cuales generalmente también son vegetarianos, pero en muchos de los cuales se han generado espacios propios para cada grupo. Inclusive hay servicios de envío a domicilio de comida para congelar.

Leandro Fruitos (20), presidente de la Fundación Defensa Vegana, coincidió en que "es un segmento que viene creciendo y que comienza su auge hace unos 5 años, cuando se instala fuertemente en la calle", ya que señaló que antes era un grupo considerado extraño.

"Esto se ve en el aumento de la cantidad de negocios, porque hay cada vez más demanda de este tipo de productos, lo que marca un cambio interesante en lo comercial", apuntó Fruitos.

Desde su punto de vista, al principio no era tan difícil como parece optar por esta alternativa pero "al haber más oferta se hace más fácil tomar la decisión, fortalece la felicidad personal del vegano porque hace menos tediosa la compra y además evita una sensación de exclusión; el mercado es más respetuoso e inclusivo".

Hoy en Mendoza abundan los insumos elaborados por ellos, mientras que las investigadoras observaron que los productos disponibles para la venta suelen ser de pequeños emprendimientos. En tanto, el titular de Defensa Vegana destacó que en internet hay listas que reúnen a aquellas empresas que producen alimentos sin testear en animales y aptos para su consumo, los cuales pueden encontrarse en los supermercados.

Filosofía de vida

Los veganos no alcanzan en número a los vegetarianos, una preferencia ya afianzada desde hace años. "Aunque pensábamos que eran un desprendimiento suyo, nos dimos cuenta de que no era así sino que hay que considerarlos dentro de los ecologistas", destacó Rego. Y señaló que el estudio explorativo permitió determinar que en general se trata de menores de 45 años, de clase media y media alta, mientras que no encontraron parejas conformadas por un carnívoro y un vegano.

Las investigadoras estiman que hay al menos 100 veganos en la provincia y que no suele darse el caso de que se pase de una alimentación carnívora a una vegana, sino que generalmente se da un proceso de transición desde el vegetarianismo. Además pudieron identificar diferentes tipologías (ver aparte).

"El vegano piensa que el vegetariano es peor que el carnívoro porque se da cuenta de lo que pasa y no hace nada", señala María.

En tanto, Leandro explicó que es distinto al vegetarianismo "porque no es algo netamente alimentario sino que lo excede, es una filosofía de vida; pero suele suceder que se pasen al veganismo porque sienten que están a un paso".

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