Entre 40 y 60 trabajadores afiliados al Sindicato Petrolero y Gas Privado de la zona norte estarían abandonando mensualmente la entidad gremial, en una tendencia de desafiliaciones que se profundiza por el malestar laboral y los problema en prestaciones de salud, revelaron fuentes del sector.
Por esa razón, el anuncio de la desafiliación del ex Secretario General, Héctor “Chacho” Segovia, quien recientemente confirmó su alejamiento del gremio en tanto continúe la intervención, no sorprendió a nadie, dado que es una tendencia que se acrecienta.
Temor
El hecho de que la intervención, que había sido instaurada como un proceso de normalización con promesa de elecciones, se prolongue hace mas de un año y que no se definan fechas para los comicios que pongan a dirigentes electos por los trabajadores, mantiene en vilo a los petroleros de la zona norte,
El escenario se agrava porque recientemente las farmacias optaron por cortar el servicio debido a la falta de pago, además se padecen innumerables inconvenientes con la obra social.
“La situación no da para más”, señaló un delegado consultado y recalcó. “no da para mas en todo sentido. Gremialmente no hay representación, las farmacias cortadas, la obra social atiende a medias y no se observa un aumento de la producción. El único que esta aumentando su producción es Sinopec”, dijo a la prensa, aunque pidió no ser identificado porque los “ánimos están muy caldeados”.
Acerca de las situación explicó que “hoy salen a hablar las esposas de los petroleros, porque el delegado que sale a hablar es despedido automáticamente. Un ejemplo clarito es el de Vicente Romero, representante de Pride lo echaron y quien en su momento salió en defensa de muchos trabajadores. Por eso, un empleado común no quiere ni abrir la boca”, reveló.
Críticas
Desde los sectores que más se oponen a la intervención las críticas apuntan a la sensación de “abandono” que experimentan “todos los compañeros”.También el tema de las finanzas es un punto que genera fuertes reclamos.
Se calcula que cada petrolero agremiado aporta aproximadamente unos 700 pesos por mes”cómo mínimo de obra social -, sobre una cifra cercana a los 10 mil afiliados. Así que es fácil deducir cuánto se lleva la Federación”, recalcaron. Los más “opositores” hablan de números más altos y señalan que a los afiliados se les descuentan 1.500 pesos al mes “Por eso la Federación no quiere abandonar nuestro gremio. Se están llevando mucho dinero y los que están ahora en el gremio son cómplices”, acotan.
La frágil situación laboral y los despidos mantienen “asustados” a los petroleros y la intranquilidad se percibe en los yacimientos. El último intento de presión para que se definan fechas de elecciones, generó una mayor ruptura en la “familia petrolera” que ve que “las cosas de los petroleros de Santa Cruz, no se definen acá”.
Incertidumbre
El estado de ánimo de los trabajadores del sector sufrió un duro cuando las expectativas de elecciones gremiales se diluyó sin explicaciones claras.
“Hay bronca, incertidumbre y miedo porque la gente ya no tiene más ganas de reclamar”, afirman. De todos modos, la conformación de agrupaciones petroleras en toda la zona norte serían claves de cara al futuro del Sindicato Petrolero. En este contexto se habla de “agosto” como un mes clave y sobrevuela la palabra “acefalía”.
“Estamos peor que antes, mucho peor y la realidad indica que hay que potenciar las agrupaciones. Son lo único que nos queda”, sentencian.
Respecto al tema de las des afiliaciones, y las dificultades en las prestaciones médicas quienes optan por dejar el gremio pondrían en la balanza los costos de “la medicina pre – paga” para no ver afectada o disminuida la cobertura familiar.
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