Los trabajos contra la adicción se concentran en lo preventivo y existe un equipo a disposición de quien crea tener problemas, pero no recibe consultas. Además, no hay agrupaciones específicas de la temática
Desde 2003 a la fecha, las slots se han llevado más de $ 276 millones de Río Cuarto, gran parte de ese dinero de los sectores más humildes (los relevamientos dan cuenta de que la mayoría de los apostadores pertenecen a la clase asalariada).
Es una problemática que se observa a diario en la ciudad pero, por las características de la adicción, resulta difícil detectar los nuevos casos de ludopatía.
A la vez, no existen agrupaciones de autoayuda especializadas en la enfermedad, como sí sucede con la adicción al alcohol, por ejemplo. Mientras que desde el Municipio se llevaron a cabo programas preventivos, impulsados por lo que se llamó el Consejo Consultivo de Ludopatía, pero actualmente no hay consultas a los equipos técnicos por parte de los afectados o sus familiares.
Consultado por la intervención que viene realizando el Municipio sobre la problemática, el secretario de Desarrollo Humano, Francisco Varela, señaló que las actividades se concentran fundamentalmente en la prevención de la ludopatía por sus riesgos. “A partir de eso se vienen desarrollando de manera sostenida campañas de difusión para lograr una sensibilización y evitar todo lo que trae aparejado el juego compulsivo”, indicó.
El funcionario explicó que durante el año 2011 se llevó a cabo esta campaña en medios gráficos y radiales, sumado a folleterías y charlas, apuntando a la prevención de los riesgos del juego. “Sabemos que, a partir de eso, esperábamos una mayor demanda de atención por esta problemática. Creíamos que serían más las personas que se acercarían al Municipio en busca de ayuda”, confesó.
- ¿Cuántos casos de ludopatía han recibido para el tratamiento?
- No son muchos los casos que han llegado al Municipio, tanto en la división de adicciones que funciona en el Centro de Salud, como en dispensarios y en las distintas dependencias municipales. La consulta no ha sido muy grande, han sido familiares o amigos que piden respuestas de cómo encarar un problema que ven en la otra persona.
- ¿A qué atribuyen este fenómeno?
- El carácter del jugador compulsivo, que tiene un trastorno considerado adicción por el juego, no es sencillo de visibilizar, tanto por parte del adicto como de quienes lo rodean. Se diferencia mucho de otro tipo de adicciones, que se detectan antes. Si bien hay determinadas pautas de conductas que hacen prever que la persona puede tener ludopatía: problemas de dinero y endeudamiento, el tiempo que dedica al juego, incluso en días hábiles.
Varela Geuna consideró que, si bien la estadística no cuenta con muchos casos de ludópatas que se acerquen al Municipio, “eso no quiere decir que los riesgos no existan”. Sostuvo: “Hay cada vez más casos en función de la alta oferta de tragamonedas y de que crece la accesibilidad a los vecinos para las apuestas inmediatas. Los indicadores económicos claramente nos están demostrando esto, en tanto que la tendencia existe y existen los riesgos”.
El funcionamiento de las tragamonedas ha generado polémica desde su instalación en 2003, durante la gestión de Alberto Cantero. Los reclamos al Gobierno provincial llegaron incluso a instancias judiciales, con pedidos de restringir los horarios de funcionamiento de las slots, entre otros puntos.
“En el último trabajo de relevamiento que hizo el Municipio se observó que los sectores más vulnerables son los que más apuestan, son los asalariados y hay un porcentaje muy alto de mujeres las que juegan”, explicó Varela Geuna sobre los datos relevados desde su área.
- ¿Dónde se desarrolla el acompañamiento para quienes necesiten ayuda por ludopatía?
- Quien necesite asesoramiento puede concurrir al Centro de Salud, donde funciona un gabinete de asistencia primaria y abordaje, para aquellas personas que tengan la problemática. Del mismo modo, pueden hacer el contacto a través de los centros periféricos, donde se realizará una entrevista con el personal técnico especializado.
- ¿Están trabajando con otras organizaciones especializadas en la problemática?
- No existen agrupaciones constituidas y con un rodaje suficiente, como puede ser un grupo de autoayuda, con el que el Municipio pueda colaborar y trabajar de manera conjunta. De todas formas, durante 2011 tuvimos una buena experiencia con la Pastoral Social de Salud de la Parroquia Santa Lucía, donde se generó un pequeño grupo de autoayuda con personas con la adicción. Si bien fue algo pequeño, creo que puede ser una alternativa de trabajo para que muchas personas se animen a acercarse.
En los trabajos de equipos técnicos en diversos barrios de la ciudad, se observó, además, que la demanda de los vecinos se enfoca en las adicciones, pero no en la del juego compulsivo.
- El Consejo de Ludopatía, creado para trabajar con la problemática, ¿fue incorporado por el Consejo contra las Adicciones?
- Los alcances del consejo consultivo permitirían trabajar de manera inclusiva la problemática de la ludopatía; sin embargo, es un consejo que está más enfocado a la adicción a sustancias. El juego, en tanto, no se está trabajando desde ese consejo.
- Por lo tanto, ¿el consejo dejó de funcionar?
- Cuando se planteó la restricción horaria del casino, se elaboró la ordenanza por la que se creó el Consejo contra la Ludopatía. Esa comisión, que estaba conformada por el defensor del Pueblo, representantes de los bloques en el Legislativo y la Secretaría de Desarrollo Humano, tenía una fecha límite de trabajo que ya se cumplió.
“De todas formas, lo fundamental de esta comisión era el trabajo sobre el eje preventivo y la puesta en marcha de un servicio de atención de salud contra la ludopatía”, dijo Varela Geuna y concluyó: “Eso se cumplió y se mantiene, más allá de la demanda que puede, o no, tener”.
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