A sólo metros de Casa de Gobierno, el tránsito a pie es prácticamente imposible por la gran cantidad de elementos que se exhiben. Peatones y conductores corren peligro de sufrir accidentes por los embotellamientos y obstáculos visuales
A diario situaciones peligrosas se registran en distintas esquinas del Mercadito, en donde la ubicación de mercaderías en las veredas obstaculiza la correcta visualización de los conductores, que deben esquivar ventiladores y juguetes que son dispuestos en las calles, motos estacionadas y gente caminando, entre otras cosas, al pasar. Las constantes infracciones a distintas ordenanzas por parte de los vendedores y faltas de tránsito provocan desorden, a sólo metros de la Casa de Gobierno de la provincia.
Invasión
Debido a los cientos de elementos que se exhiben en las veredas, caminar por las cuadras del Mercadito es una hazaña. Para avanzar deben esquivarse mesas con ropa, ventiladores de pie, exhibidores de discos e incluso, grupos de personas sentadas. Además, basura como cajas de cartón y bolsas son abandonadas cerca de los cordones. Estos restos pueden verse aún tarde en la noche, cuando la actividad finaliza. A pesar de que se realizan controles de forma periódica, los mismos no son suficientes y por momentos la situación se ve desbordada.
Una de las esquinas en donde más problemas se registran es la de Brandsen y Belgrano. Allí una gran cantidad de puestos se instalan todos los días en las veredas, justo en la bocacalle, lo que impide a los conductores ver los vehículos. Constantemente hay frenadas bruscas y las velocidades deben disminuirse al límite para no provocar ningún accidente. Situaciones similares se viven en San Martín e Yrigoyen.
Si bien no está permitido ubicar mercaderías por fuera de la línea de edificación de los locales, e incluso se hicieron operativos en distintas ocasiones para despejar el área peatonal, los vendedores vuelven a cometer las infracciones, y la falta de controles frecuentes hace de la situación el paisaje habitual. Las molestias que generan a los transeúntes no son sancionadas y al aproximarse la época de ventas navideñas, el desorden parece ir en aumento.
Infracciones
Otra de las características que define el ámbito del Mercadito Paraguayo, es la constante falta de respeto por las reglas de tránsito. Autos estacionados en doble fila, en zonas prohibidas e incluso, detenidos en plena calle para hacer una compra al paso, se ven frecuentemente y la falta de inspectores de tránsito hace aún más desordenado el tráfico.
La gran cantidad de motocicletas que circulan y se estacionan en estas veredas, también contribuyen al alto tránsito, que sumado a la numerosa cantidad de gente que camina por las calles, termina por completar un escenario realmente caótico.
Circuito
Si bien el Mercadito Paraguayo es el caso más preponderante, en la zona del Circuito Cinco también se generó una feria similar, que ocasiona, en menor escala, el mismo tipo de inconvenientes. Estos comerciantes, ubicados sobre las veredas, interrumpen el paso peatonal de la avenida Ana María E. de Cánepa del barrio Simón Bolívar.
La mayoría de los puestos que ofrecen productos de indumentaria, calzado, regalos y juguetes, están ubicados en la vereda; o sea, invadiendo el espacio público. Esto constituye una contravención, que normalmente es sancionada y requiere constantes controles por parte de la Dirección de Bromatología y Habilitación de negocios.
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