Mujeres de entre 15 y 20 años integran el grupo que más pide ese producto en las farmacias de la ciudad. Al estimar los niveles de venta, los comerciantes del rubro manejaron porcentajes dispares, pero todos coincidieron en que existe un incremento en la comercialización del comprimido.
Esa percepción fue convalidada por el testimonio de los farmacéuticos consultados por DEMOCRACIA. Más allá de diferir en el porcentaje, todos coincidieron en que la venta de la famosa píldora se incrementó y que la mayoría de las clientas están en la franja etárea que va de los 15 a los 23 años.
Alejandra, de la farmacia Verrilli, afirmó que se está notando una suba “fuerte” en la demanda del comprimido y no dudó en aseverar que ese aumento es del “cien por ciento”.
“A partir de diciembre, y más todavía en el verano, aparecieron más chicas buscando la pastilla. Por lo general, en vez de adquirir el anticonceptivo común se inclinan por este otro, a pesar de que hay indicaciones precisas que recomiendan tomar uno o dos cada seis meses. En estos cuatro meses, hubo un cien por ciento más de ventas”, manifestó Alejandra.
Gabriel Francini, de farmacia Sironi, estimó que la comercialización del polémico comprimido “habrá aumentado un treinta por ciento o más desde que se empezó a divulgar que podía comprarse”.
Agregó que por ese motivo “tenemos muchas visitas de jovencitas de entre 16 y veinte años” y puntualizó que existen fechas puntuales, como “los feriados largos”, en que la pastilla es mucho más requerida.
“Tiene un costo de veinte pesos y hay de cuatro o cinco tipos, porque cada laboratorio saca su propio modelo”, especificó Francini.
Por su parte, Edgardo Martínez, de la farmacia Martínez, dijo que “no existe un boom de pedidos” de la pastilla postcoital, pero reconoció que desde hace algunos meses a esta parte el arribo de mujeres a su negocio por el famoso medicamento ha explorado un aumento.
“No cabe duda de que la piden más, aunque no puedo decir en qué porcentaje subió la venta”, explicó Martínez, ex vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de Junín y actual consejero del Colegio de Farmacéuticos de la provincia de Buenos Aires.
El uso y el abuso del consumo
Las píldoras de emergencia tienen la misma hormona que los anticonceptivos comunes, pero en una alta dosis que evita o retarda la ovulación e impide la migración de los espermatozoides imposibilitando la fecundación. Es la última alternativa para evitar un embarazo no deseado o un aborto, pero deben utilizarse sólo eventualmente, cuando falló otro método anticonceptivo o frente a una relación sin protección. En promedio, el índice de efectividad de estas pastillas es del 75 %, pero son más eficaces cuanto más rápidas sean ingeridas después de la relación sexual.
La llamada pastilla “del día después” no debe ser utilizada como método anticonceptivo regular, coincidieron en advertir especialistas en la materia, que atribuyeron esta situación a la “falta de información” pública sobre este polémico tema.
El producto, que se distribuye de manera gratuita en todos los hospitales públicos y centros de salud del país, es un anticonceptivo que debe usarse en casos excepcionales, ya que no tiene una eficacia tan alta como aquellos que son de uso diario, cuya efectividad es del 99%.
Se estima que previene entre el 60% y el 89% de los embarazos cuando se utiliza precozmente luego del coito no protegido. Mientras más tiempo pase entre las relaciones sexuales no protegidas y la toma de levonorgestrel su eficacia disminuye paulatinamente a lo largo de las 72 horas recomendadas para su uso. Una vez que se tomó la pastilla, hay que esperar 20 días para ver si la mujer vuelve a tener su ciclo menstrual. Si no hay respuesta, es necesario hacerse un test de embarazo.
Las pastillas anticonceptivas, por otra parte, se usan como método regular y entregan además una serie de beneficios adicionales que ayudan a mejorar la calidad de vida de la mujer.
Los anticonceptivos orales contienen hormonas que modulan el ciclo menstrual de forma que no se libere el óvulo (efecto anovulatorio), por ello son el método reversible más eficaz, ya que al no haber óvulo, no puede haber embarazo.
Por su parte, la píldora de emergencia inhibe la penetración de los espermatozoides en el útero de la mujer y sólo si ésta se toma en la fase previa a la ovulación, puede postergar o impedir la ovulación. La anticoncepción de emergencia no es un método de anticoncepción regular, ya que su eficacia para prevenir el embarazo disminuye si se la utiliza en ciclos sucesivos.
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