Crece la burbuja inmobiliaria alrededor del shopping La Paz

Crece la burbuja inmobiliaria alrededor del shopping La Paz

Algunos locales pasaron a costar el 50% más desde la inauguración del paseo de compras. Los propietarios celebran la reactivación en la zona y los inquilinos pagan hasta 10.000 pesos por un salón.

Las dos mujeres miran la vidriera del nuevo local instalado en Venezuela (UNO/Juan Ignacio Pereira). Las dos mujeres miran la vidriera del nuevo local instalado en Venezuela.

La apertura del shopping La Paz generó un boom inmobiliario en una zona del centro que, hasta hace poco menos de cuatro meses, estaba en franca depresión.

El mejor ejemplo está en la peatonal Venezuela, en donde el lunes abrió el primer negocio de la nueva era. Sus dueñas todavía se están acomodando y ya reconocen que los primeros dos días de ventas fueron muy buenos. “Inaugurar a principios de mes fue una buena elección”, aceptó una de las comerciantes. Es más, se lamenta que la empresa de teléfonos todavía no le conectó la línea porque no puede cobrar con débito o crédito. “La ventas hubieron sido aún mejores”, estimó.

Los que también están conformes son los propietarios de los locales que vieron revalorizarse sus salones de un día para el otro.

Por ley, los contratos se hacen con un mínimo de tres años y pueden aumentar un 20% anual. Los dueños ya están pensando que a la hora de renovar, retocarán el precio por arriba del 50%. Un local que costaba cerca de 2.500 pesos, ya se va a los 5.000 pesos sin escala.

Claro que si es con inmobiliaria los costos y las exigencias son un poco más elevados. UNO pudo saber que un salón pequeño en la zona llega a costar 10.000 pesos y el inquilino lo paga porque reconoce que factura lo suficiente para no tener pérdidas. Los que siguen esperando por “confirmaciones” son los dueños del amplio local de calle Pellegrini que, desde comienzos de año, lo ofrecen por 8.000 pesos mensuales. “Nos llaman todo el tiempo y tenemos tres interesados firmes, pero todavía no cerramos nada”, dijo su dueña. Los interesados proyectan desde bares hasta outlets o mueblerías. En las dos cuadras de Chile también se están reformando algunos locales y construyendo otro (Ver nota relacionada).

Mejoras

En el tramo de la peatonal sobre Venezuela ya se ven las primeras reformas que forman parte del paseo de compras a cielo abierto que encara la Municipalidad de Paraná en conjunto con el Centro Comercial. “Estamos en etapa de instalaciones de nuevas luminarias”, dijo a UNO Jorge López, el presidente de la entidad, que también se ve beneficiada con la proliferación de locales.

Las cifras

4.000 Pesos cuesta aproximadamente por mes un salón de ventas mediano sobre Pellegrini. Sus dueños están pensando en subir el precio una vez que caduque el actual contrato cerca del 30% más.

70 Años tienen las actuales construcciones ubicadas en las manzanas lindantes al edificio del ex mercado. Sus características técnicas son “irregulares” explicó el arquitecto Sebastián Stechina aunque aclaró que “hoy se puede refaccionar cualquier construcción”.

Aumenta también el auge por modernizar los viejos locales

El cambio de Chile se ve a través de los ventanales de UNO. La calle de adoquines que por un tiempo albergó a la feria de “vendedores informales” ahora es testigo de la refacción de un viejo local que estaba prácticamente abandonado.

“Al parecer funcionaba una panadería porque sacamos viejos hornos y las paredes estaban llenas de hollín”, explicó el arquitecto concordiense Sebastián Stechina que está a cargo de la obra.

En realidad, la zona del centro desde Urquiza hasta Bavio viene mutando desde hace 20 años. “ Esta zona estaba más bien alejada del centro neurálgico de Paraná. Ahora es parte de una nueva zona comercial”, explicó el profesional.

En cuanto a las características de las construcciones de la zona evidenció que tienen una antigüedad promedio de unos 70 años con sus techos “irregulares” que demuestran que no se tuvo “un patrón de construcción”.

Stechina cree que la arquitectura de la zona en general “son obras espontáneas” que no tiene el valor de una obra de autor pero que se conservan bastante bien.

En cuanto a los trabajos aclaró que “hoy por hoy se puede resolver cualquier tipo de construcción”. Eso sí, hay algunas cuestiones técnicas que requiere la comuna que hay cumplir. Por ejemplo la luminosidad del salón, en el caso de que sea pensado para utilizarlo como comercio al público.

La mayoría de los accesos son todos vidriados para respetar los parámetros exigidos. Si bien los profesionales prefieren no hablar de cifras, en general las refacciones no son muy onerosas.

Por eso quizás se explique el auge que se viene dando en los últimos meses en toda la zona. Ayer ya había obreros trabajando en un local, frente al paseo de compras, en donde todavía tiene el cartel de que se alquila pero que tendría dueño.

Comentá la nota