“Nací, crecí y viví respirando arte”

De pequeña Violeta De Lisi sabía que su camino estaría ligado al arte “en todas sus formas de expresión”. En diálogo con El Atlántico charló sobre algunas de sus pasiones: poesía, música y actuación, las cuales dan sentido a su vida y le permiten “crecer humana y profesionalmente”
Sus veinte años de trayectoria le dejaron aplausos, risas, emoción y con ello el reconocimiento. Anécdotas, una lista de personajes que quedaron en el recuerdo, poesía, y música para seguir componiendo, conforman parte de la vida de Violeta De Lisi, una artista marplatense que amablemente dialogó con El Atlántico.

Entre el café de una mañana fría, da comienzo la charla. Ella, actriz, escritora, compositora y docente, resulta reflexiva en cada una de respuestas e intenta expresar sus vivencias a lo largo de estos años.

Cuenta que su amor por el arte surgió a través de su padre Miguel “que fue un gran diseñador, proyectista y como hobby pintaba, hacía esculturas, también escribía así que mi amor por el arte surge a partir de él, desde muy pequeña, por lo que nací, crecí y viví respirando arte”.

Recordó aquellos años que dieron inicio a sus “primeras pasiones” que fueron el canto y la poesía, “comencé a escribir a los seis años, y a los ocho hice mis primeras publicaciones, también comencé a estudiar en el Club Musical y, a pesar de ser tan pequeña, tengo muy presente esa experiencia y los recuerdos. Tuvimos docentes maravillosos en todas las áreas artísticas. A partir de ahí seguí con esta pasión que hasta hoy me acompaña”.

Al canto y la poesía se sumaron más tarde el interés por aprender guitarra y flauta como también la actuación “llevo 20 años de profesión, oficio, pasión, nunca más paré y tuve la dicha, el placer o la suerte, de haber sido convocada por distintos directores para trabajar, porque primero empecé con un grupo y luego de manera independiente”, contó.

Iris Láinez, Jorge Ahamendaburu, Marcelo Marán, Héctor Berra y María Botta, son sólo algunos de los directores con los que Violeta tuvo la oportunidad de trabajar y a los que recuerda como “muy diferentes en sus maneras de llevar a escena una obra, y eso te ayuda a crecer profesional y humanamente”. Asimismo reconoció que la “interacción y las experiencias con distintos compañeros es incomparable”.

“El arte en todas sus formas de expresión”

Sus primeros años le permitieron acercarse a lo que hoy es su profesión, abarcando el arte en sus distintas manifestaciones. Sin embargo, Violeta reconoce que aún así todavía hay mucho por aprender ya que es a través de la experiencia que “uno va adquiriendo lo que debemos tener en cuenta para el arte, que es respetarnos entre nosotros, valorar la tarea del otro, experimentar y aprender”.

Aseguró que todavía tiene muchos proyectos por concretar, “tuve la dicha de desarrollarme y trabajar, porque con la poesía participé en muchos eventos, hice recitales, publiqué antologías y en revistas literarias, pero más que nada me dediqué a difundir la poesía en forma oral, a ofrecer la poesía de palabra y compuse la música original para dos obras teatrales”, comentó.

En la actuación “no puedo quejarme, agradezco a directores y guionistas que permanentemente me hacen llegar propuestas, porque me encanta todo, porque todo tiene que ver con todo y complementa. Escribir, actuar, componer, cantar, nutrirte, te ayuda a crecer profesionalmente”, reconoció.

También hizo mención al tiempo que dedica actualmente como docente en una escuela industrial local y su idea de que “sería bueno que todo el mundo pueda aprender un poco de todo” ya que “todo se puede complementar”. Además comentó que le gustaría “tener más tiempo disponible. Todos los seres humanos somos potenciales creadores, todo el tiempo estamos creando, por lo que si alguien tiene algún hobby no debería abandonarlo, tiene que desarrollar ese potencial”.

Cuando se trata de definir sus sentimientos hacia su profesión, esta artista afirma con total convicción su amor por lo que hace ya que según reconoció “es mi vida, mi sostén. Mi vida está centrada y dedicada a la creación, al arte en todas sus formas de expresión”.

“En Mar del Plata el talento sobra”

En relación al arte local Violeta aseguró que en la ciudad hay “mucho talento” pero que en general “no depende sólo de uno” ya que “es importante que difundan, promuevan, porque nadie nace con un cartel de estrella, de famoso, a las personas hay que darles el lugar. Yo creo que los que trabajamos aquí, en la temporada nos sentimos como ´extraños en nuestra propia tierra´ y a veces se siente cierta discriminación”, contó.

Con respecto a los artistas marplatenses aseguró con alegría que en Mar del Plata “el talento sobra” por lo que “la comunidad marplatense debe estar orgullosa de los artistas que tiene en todo sentido, pero hay que difundir, y que los medios apoyen esto. Muchas veces la fama no es proporcional al talento”.

Esta artista reconoció que los desafíos le encantan y que “siempre está abierta a propuestas nuevas que van llegando y estoy agradecida por todo, tengo bastante trabajo tanto en lo literario como en la actuación y puedo hacer todo, siempre con respeto, amor, responsabilidad y aprendiendo de cada experiencia”.

Comentó que en su profesión “lo maravilloso es que el aprendizaje es continuo. Hay que seguir ahondando y aprendiendo, porque todo sirve”. Y en cuanto a la posibilidad de poder estar del otro lado del escenario, dirigiendo obras de teatro, confía en que ese momento llegará “algún día podré dirigir, a mí me encanta actuar, pero me veo del otro lado también, aunque todo a su tiempo”.

A la lista de actividades también se suma el lado solidario y comprometido de Violeta De Lisi ya que desde hace muchos años forma parte del equipo de voluntariado de la ONG cultural “Club Moebius”, con la cual realizan diversas actividades como cursos, donaciones, ediciones, formación de bibliotecas barriales, etc. Además ella fue parte de la “Marcha Mundial por la Paz y la No Violencia”, a la cual se adhirió dicha ONG desde Mar del Plata.

Con solidaridad, respeto, talento y compromiso, Violeta De Lisi expresa su pasión por el arte en sentidas palabras demostrando que aquellos sueños que atesoramos desde pequeños pueden tomar forma. De un tiempo a esta parte, confiesa, “lo que tiene de maravilloso el arte es que jamás se termina de aprender, esto es eterno”, concluyó.

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