Crearán un ente para vender productos

El Ministerio de Desarrollo Social impulsa un sistema importado de Mendoza. Se basa en gestionar e impulsar pequeños emprendimientos, relacionarlos y acompañarlos hasta la comercialización
Neuquén > Inspirado en un modelo de gestión que funciona desde 2005 en Mendoza, el Ministerio de Desarrollo Social buscará crear una asociación sin fines de lucro que funcione como nexo entre pequeños productores de la llamada economía social con sus potenciales clientes. El objetivo es completar un sistema que permita la viabilidad de los proyectos en el tiempo, más allá de las asistencias circunstanciales que, hasta el momento, se limitan a aportes de dinero o de equipos para iniciar los emprendimientos.

El espejo es "El Arca Productores + Consumidores", una asociación civil que funciona en Mendoza desde 2005. Sin ánimo de lucro, aunque sí de sostenibilidad, "vincula a productores con familias, empresas, vecinos e instituciones estatales que deciden ser parte de un comercio con justicia", se indica en el sitio de Internet de la organización.

"Soy de la idea de la técnica japonesa: copiar, adaptar y, si lo podés mejorar, bienvenido sea", indicó el ministro de Desarrollo Social, Alfredo Rodríguez. "Pensamos en hacer una asociación, simple, civil, pero inscripta, que permita facturar y ser proveedor del Estado. Así, para cada localidad, se determina alguna actividad", explicó respecto de la primera etapa que ya se comenzó a aplicar.

En un principio se incluirán 57 ciudades, pueblos y parajes que no cuentan con economías autosustentables. "¿Cómo canalizo los dulces de Huinganco y los de Chorriaca? A través de una marca y, juntos, se los puede comercializar. Ahí está la asociación, que no tiene fines de lucro y percibe un porcentaje, que en el caso de Mendoza es del 15% que luego se debe usar para crear un fondo crediticio para quienes empiezan o hacen una mejora", detalló Rodríguez, que entre los posibles clientes ubicó desde hoteles hasta el mismo Estado. Los productos también serían variados; desde los dulces hasta pequeñas fábricas que, por ejemplo, fabriquen delantales de trabajo. El modelo, o partes de él, se están aplicando ya en localidades como el Chañar, donde una pequeña organización logró un predio en la zona del balneario de la localidad y en los primeros tres meses facturó cerca de 200 mil pesos.

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