Así lo aseveró el concejal Fernando Rizzi, luego de denunciar en sesión pública que los colaboradores de Carlos Fernando Arroyo se entrometieron en su oficina y utilizaron sus computadoras, sin autorización previa y fuera del horario de funcionamiento del cuerpo legislativo local.
Y agregó: “lo que sucedió me parece de total mal gusto, ya que cada concejal tiene su propia oficina y es responsable de los recursos que se le asignan para trabajar allí”.
“Esta situación, absolutamente atípica, pudo haberme generado problemas en los cuales yo no tenía nada que ver - remarcó el edil – Y lo peor es que todo quedó registrado por las cámaras y también por el sistema informático, que guardó la clave con la que lograron el acceso desde mi PC”.
Al finalizar, en tanto, Rizzi indicó: “me sorprende esta actitud que ha derivado en un reclamo y una advertencia lógica a la Presidencia del Concejo”.
“Entiendo que uno puede solidarizarse con un compañero cuando tiene una actividad que lo ha desbordado o algún inconveniente con sus herramientas de trabajo. Pero me parece un abuso que se haga uso un lugar que no es propio y en un horario que no corresponde”, remató.

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