En medio de la flota de colectivos que se apiñan dentro y fuera de la base adyacente a la rotonda de la avenida Mitre, los choferes, guardas y administrativos de la empresa Urbano SE emplazaron una olla popular, al tiempo que en las rejas de esas instalaciones colgaron una pancarta con la frase “queremos cobrar”. El intendente acudió ayer a ese sitio, pero no pudo revertir la postura de los trabajadores.
Este conflicto está englobado en la crisis económica y financiera que afronta el gobierno santacruceño que se transfiere a las comunas y en el caso de Caleta Olivia cabe recordar que también persiste el quite de colaboración de los afiliados al Sindicato de Obreros y Empleados Municipales, pese a que la administración de José Córdoba ya efectivizó el sueldo de marzo a los agentes que revisten hasta la categoría 4.
Los sueldos del personal de Ubano SE también son pagados por el municipio y el miércoles hubo una reunión en la Subsecretaría de Trabajo con la presencia del interventor en la empresa, Carlos Cabrera, y otros funcionarios municipales, delegados de los trabajadores y representantes del gremio que los nuclea, la UTA.
En esa ocasión la Municipalidad reiteró el ofrecimiento de cancelar el 50% de los salarios adeudados, en tanto el restante 50% los abonaría en días subsiguientes, requiriendo además que se restableciera al menos un diagrama de emergencia para cubrir los cuatro ramales del servicio público.
Pero la propuesta fue rechazada por los delegados y todo volvió a entrar en un cono de sombra: los colectivos siguen inmovilizados en su terminal, donde también se instaló una olla popular.
NO ACEPTAN CHEQUES
Ante la gravedad de la situación, por el perjuicio que este paro genera para miles de usuarios del transporte público, el propio intendente acudió a media tarde de ayer para tratar de convencer a los huelguistas de que acepten la propuesta.
El diálogo fue franco, sin ningún tipo de incidentes y el jefe comunal comentó luego a Diario Patagónico que el dinero para pagar el 50% de los sueldos ya lo tenía disponible, proveniente de recursos propios, señalando además que el saldo restante se cancelaría con la entrega de cheques para cobrar el día lunes.
Esto último en razón que recién esta tarde se recibirá una transferencia de fondos coparticipables que enviará el Gobierno provincial.
Además, Córdoba entendía que había una cierta cantidad de choferes que no estaban plegados al paro, por lo cual solicitó que se facilite la liberación de colectivos para cumplir con un diagrama de emergencia.
Sin embargo, los huelguistas le hicieron saber que varios de los que supuestamente no estaban de paro, se hallaban de boleta médica y en todo caso, solo había tres choferes en condición de cumplir el servicio.
Claro está que ese número es insuficiente y por ello el intendente, junto a miembros de su gabinete, se retiró de la terminal con el sabor amargo de no lograr su propósito. En consecuencia, todo hace pensar que nada cambiará hasta el lunes que será el día en que se cancelen todos los sueldos y se restablezca el servicio de colectivos en sus cuatro ramales.

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