Córdoba: precios de propiedades estabilizados

Este año la suba de los inmuebles, según referentes del mercado cordobés, no superaría el 10%, por debajo de lo que aumentarán los costos.
La dinámica del sector inmobiliario y desarrollista registra cambios en los últimos meses. Por un lado, porque los mayores controles sobre la compra de dólares obligó a algunas transformaciones en la modalidad de cobro (lo que es más notable en transacciones con desarrollistas que las directas entre particulares) y, por otro, porque el precio de los inmuebles parecen estar llegando a su techo en función de lo que la demanda está dispuesta a convalidar.

El economista Gastón Utrera entiende que la actual es una coyuntura particular y resalta que en Córdoba en los últimos meses la mayor demanda se concentró en los lotes (datos de la encuesta de Ceduc, la cámara que reúne a los desarrollistas), a la vez que sigue estable la venta de productos financiados en diferentes modalidades. “Es posible que este esquema se mantenga el resto del año -dice-. El sector seguirá creciendo porque el ladrillo continúa siendo un destino atractivo para los ahorristas”.

De todos modos, aclara que la dinámica tiene un modo diferente al que se venía dando desde la devaluación de 2001: “Hoy no todos los proyectos son igual de rentables, la selección es más fina. Igual, hay buenas perspectivas a mediano y largo plazo que se relacionan con cuestiones estructurales de la economía argentina, que hacen que los inversores elijan propiedades y/o dólares”.

Respecto de los precios, la

coincidencia entre los referentes es que se han estabilizado primero porque la demanda es menor y, además, porque están en el nivel que los compradores pagan. El aumento de las propiedades, este año, sería de alrededor del 10%, por debajo de lo que se incrementarán los costos (la proyección es del 20% para mano de obra y materiales de construcción).

Eduardo Bergo, gerente de Comercialización de Alvear, plantea que los precios están “estables. Acá no tenemos burbuja porque no hay crédito o es muy poco. El mercado está más tranquilo y eso también impacta”. Apunta que, en muchos casos, incluso conviene más comprar terminado que construir. A modo de ejemplo, indica que en el country Lomas de la Carolina hay casas en venta por

u$s 380.000, cuando un terreno cuesta u$s 200.000. “Claramente, por la diferencia, no se levanta una propiedad de las características que hay en este barrio”, resume.

El operador Sergio Vilella entiende que los precios de los inmuebles aumentarán por debajo de la inflación general, aunque aclara que no todos los productos son asimilables y que la composición de costos es “diferente”. Si se toma como base un departamento de un dormitorio, el alza podría estar entre el siete y el 10%.

“En los últimos dos años los inmuebles subieron entre 10 y 12%, la mitad de los costos. Además, lo hicieron en un proceso paulatino, con incrementos del uno por ciento mensual. El mercado espera a que la gente convalide los valores”, agrega.

Para Bergo una de las causas de que la demanda esté más quieta que en años anteriores es la falta de nuevas opciones: “No hay productos nuevos, cuando aparecen hay segmentos de compradores interesados. Hay que diseñar e idear propuestas diferentes”.

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